El despacho estaba en el centro de Palma. | Archivo

Los tres encargados de una correduría de seguros de Palma serán juzgados la semana que viene por comercializar decenas de seguros que no llegaban a formalizar. Están acusados de un delito de apropiación indebida en el que algunas de las víctimas llegaron a concertar primas de seguros por valor de 43.000 euros. La Fiscalía reclama para cada uno de los acusados penas de cuatro años de prisión.

Según la acusación pública, los tres responsables de la empresa empleaban como plataforma un despacho que llevaba muchos años funcionando en Palma, «dando así una apariencia de seguridad y confianza». Así, los clientes que acudían pagaban por pólizas de seguro que consideraban reales. El problema es que los acusados, según la Fiscalía, no formalizaban luego esos contratos con las compañías. Por lo tanto, los afectados, en realidad se quedaban sin póliza sin saberlo.

Alquiler de coches

Esta situación afectó, por ejemplo, a una empresa de alquiler de vehículos, que tuvo durante dos años unos 180 vehículos sin asegurar. Dos de ellos fueron multados por circular sin el seguro obligatorio. En total son 35 los afectados, la mayoría de ellos particulares que habían concertado primas para vehículos. Una de las afectadas sufrió un accidente de tráfico al chocar contra un ciclomotor y tuvo que abonar ella los daños causados porque carecía de seguro. Según la acusación, todas esas cantidades se las quedaron los tres acusados. Uno de los acusados era el administrador único de la empresa, otro el director y el tercero un apoderado.

La causa se inició con denuncias de los afectados en el año 2013. Desde entonces ha estado en un juzgado de Instrucción de Palma.