Palma cierre centros comerciales - alcampo colas foto Miquel A Cañellas Canellas

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Colas en los accesos de grandes superficies de Mallorca, estanterías semivacías en algunos supermercados por el acaparamiento de productos de alimentación y psicosis de que podría haber desabastecimiento por los efectos de la borrasca Filomena en la Península y el cierre de grandes superficies por las nuevas restricciones del Govern para atajar los contagios de la COVID-19, ha provocado una situación preocupante y singular en muchos súper en la última semana en la Isla.

El presidente de Asociación de Empresas Distribuidores de Alimentos, Bebidas y Productos de Limpieza de Balears, Bartomeu Servera, es más que elocuente al analizar todo lo que ha pasado y cuestiona la falta de una estrategia de información por parte del Govern para evitar una psicosis de compras compulsivas por parte de la población sin justificación real alguna.

Servera critica al Ejecutivo autonómico por esta estrategia: «No ha sido claro desde el primer momento para atajar el afán compulsivo de compras, al considerar parte de la población de la Isla que se iba a producir desabastecimiento de productos procedentes de la Península. Tendría que haber sido proactivo y emitido mensajes de tranquilidad».

La situación llegó hasta tal punto esta semana que «durante algunos días se superaron los niveles de acaparamiento de alimentos y todo tipo de productos que hubo en marzo de 2020, con la declaración del estado de alarma», explica Servera.

Las grandes superficies inciden en el mismo sentido y apuntan: «Los niveles de acaparamiento nos han superado y provocado problemas logísticos a las empresas ante el incremento de ventas en pocos días. Tanto es así, que se han superado las cifras de marzo del pasado año».

Piden al Govern que en situaciones similares, tanto por cuestiones meteorológicas o por cualquier medida de contención, no tiene que lanzar mensajes confusos «porque ello propicia que haya consumidores que entiendan que estamos ante una situación que afecta a la llegada de productos a los puertos».

Es cierto que algunas grandes superficies tuvieron problemas logísticos al verse afectados por Filomena los centros de distribución de Madrid, circunstancia que provocó alguna imagen de falta de productos en las estanterías donde se colocan productos cárnicos o de otro tipo de alimentos. Las empresas, por ello, piden al Govern que sus portavoces «hablen claro para evitar desinformación a la población».

Las grandes superficies y supermercados de Mallorca han vivido durante los últimos días un afluencia masiva de consumidores para comprar todo tipo de alimentos, ante el anuncio de las restricciones comerciales y el impacto de la borrasca Filomena en la Península.