Un momento de la presentación del estudio, este viernes en Palma. | Consell de Mallorca

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La pandemia de coronavirus ha provocado una bajada en los ingresos del 22 por ciento de las mujeres de Mallorca, mientras que otro 7 por ciento asegura que sus ganancias han desaparecido, según un estudio presentado este viernes por la Universitat de les Illes Balears (UIB), que asegura que «la crisis tiene cara de mujer».

Este informe, cuyos resultados han sido elaborados a partir de las respuestas ofrecidas por un total de 2.196 mujeres, pone de manifiesto que se trata del colectivo «más afectado» por las consecuencias negativas de la crisis sanitaria, tanto en el ámbito laboral, como en el familiar, sanitario y del cuidado de niños o personas dependientes.

El objetivo de este estudio, que ha sido realizado en colaboración con el Consell de Mallorca, es analizar en qué situación se encuentra la mujer después del confinamiento y ante las consecuencias de la situación actual, para, así, poder «reorientar» las políticas públicas, en caso de que sea necesario, y presentar propuestas de mejora.

«La crisis siempre tiene cara de mujer, y esta no es diferente», ha manifestado la consellera insular de Presidencia, Teresa Suárez, quien ha resumido que la situación de la mujer desde el pasado marzo es «especialmente grave», «más precaria», «más maltratada por la crisis económica» y «con más presión».

ERTE
Por otra parte, el estudio recoge el número de residentes de nacionalidad española que ha estado en Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) desde el inicio de la pandemia, que supone un total de 4.161 mujeres, mientras que esta cifra ha ascendido al 12,3 por ciento en el caso de las residentes extranjeras.

Asimismo, pone de manifiesto que la incidencia de ERTE ha sido mayor en las personas con baja formación, pues el 19 por ciento de estas afectadas tenían la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), otro 20 por ciento contaba con estudios primarios y otros 25 por ciento no tenía estudios.

Confinamiento
Aunque el estudio no especifica el porcentaje de diferencia con el año anterior, destaca que el servicio de atención a víctimas de violencia de género atendió entre marzo y abril un total de 310 llamadas, de las cuales 226 fueron realizadas por las propias usuarias, mientras que las 84 restantes fueron hechas por familiares.

En este sentido, los agentes de Igualdad que han participado en este estudio aseguran que la violencia de género se ha incrementado debido a la pandemia y subrayan la importancia de tener en cuenta que el miedo a vivir con maltratadores y la pérdida de autonomía económica condicionan las posibilidades de denuncia por parte de las víctimas.

Asimismo, del total de encuestadas, el 69 por ciento cree que la violencia de género aumentó en el confinamiento, otro 13 por ciento indica que conoce a alguna mujer que sufrió este tipo de violencia durante esos meses y otro 3 por ciento asegura que padeció alguno de estos episodios en primera persona.

Espacios de acogida
Por otra parte, las viviendas de emergencia del Consell de Mallorca acogieron durante agosto a 32 mujeres y a 21 menores de edad en situación de vulnerabilidad por violencia machista, cifras que han aumentado en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando la institución insular ofreció albergue a ocho mujeres y ocho menores.

Además, el informe destaca que las trabajadoras sexuales son «las más invisibilizadas dentro de la economía informal», y más aún en el contexto de la violencia de género y del coronavirus, por lo que solicita a las asociaciones feministas que ofrezcan más recursos para fomentar alternativas reales a la prostitución.

Preocupación
El estudio también recoge el impacto emocional que han experimentado las encuestadas, y concluye que el 53 por ciento de estas mujeres han sentido inquietud y preocupación; el 40 por ciento, estrés y sobrecarga de trabajo; el 35 por ciento, tristeza y agobio, y otro 31 por ciento segura haber tenido cansancio.

En cuanto a las variables que repercuten en estos resultados, la investigación apunta que el aumento del tiempo destinado al cuidado de personas dependientes es uno de los factores principales, pues en el 54 por ciento de los casos provoca inquietud, seguido del cuidado de hijos, que en el 20 por ciento de los casos crea estrés.

Política feminista
Por otra parte, la directora insular de Igualdad, Rosa Cursach, ha señalado que la institución insular pondrá a disposición de los regidores de los diferentes ayuntamientos de Mallorca cursos de formación en políticas feministas, que tendrán una duración de unos seis meses y que está previsto que arranquen durante el segundo semestre de este año.

Aunque todavía no se ha finalizado la planificación de este curso, Cursach ha adelantado que se tratarán temas como los presupuestos con perspectiva de género, urbanismo y comunicación, entre muchos otros. Esta formación irá destinada a políticos de todas las áreas, que estén ejerciendo o que tengan pretensión de hacerlo.