Unas 40 personas acudieron este miércoles al Consolat de la Mar tras recibir una convocatoria. | Jaume Morey

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Si el martes diversos sectores afectados por las nuevas medidas anti COVID del Govern salieron a la calle en masa, ayer la Policía Nacional procedió a identificar a unas 40 personas que volvieron a acudir al Consolat para continuar con las protestas en contra del cierre de empresas por las restricciones, en este caso de los gimnasios.

Los asistentes habían recibido la nueva convocatoria a través de las redes sociales. Pero, al parecer, correspondía a una protesta prevista en Santa Cruz de Tenerife y no en Mallorca. De hecho, en el cartel que recogieron varios medios canarios aparecía la hora de esta celebración pero no se identifica ninguna comunidad autónoma. Por otra parte, Delegación del Gobierno en Baleares tampoco tenía constancia de esta otra concentración.

La convocatoria, que no había sido programada por ningún organizador ni entidad, reunió a diversos perfiles de gente afectada no solo del mundo del deporte, sino también empresarios y otros trabajadores de distintos sectores e incluso asociaciones como Baleares Acción.

Convocatoria

Quique Bonnín, propietario de un gimnasio en Costa de la Calma, se enteró de esta nueva protesta a través de sus redes sociales, «así que decidí acudir, ya que en mi caso he tenido que cerrar las puertas de mi gimnasio y no tenemos ayudas. Sigo pagando la cuota de autónomos, facturas, etc».

Por su parte, Pedro Hinarejo, usuario de un gimnasio, aseguró que «este cierre me influye a la hora de no poder seguir con mis ejercicios. Ir al gimnasio supone salud y bienestar». Este cliente confesó que saldría, a partir de ahora, a la calle para mantener su actividad física y que «no tengo claro que esta medida dure solo 15 días». Uno de los miembros de la asociación Baleares Acción, Rafael Giménez, mostró su apoyo a los damnificados por la crisis y lamentó que «la administración pública toma medidas que no tienen sentido».

Lo que tenía que haber sido una nueva concentración, se conviritió en una congregación. Los agentes nacionales identificaron a los asistentes no por la manifestación convocada en el Paseo Sagrera, sino en relación a que la nuevas restricciones no permiten las reuniones de personas no convivientes.

El acto culminó pasadas las 11.30 horas, sin incidencias ni protestas y con cierta confusión por parte de los asistentes.