Tres personas pasean este sábado por la mañana ante tiendas de moda de la calle dels Guixers, en Palma. | Emilio Queriolo

7

El primer fin de semana de unas rebajas deslucidas por el frío, la lluvia y los efectos de la pandemia cogió al pequeño comercio del centro de Palma con incertidumbre y preocupación. Calles como Jaume III, el Pas d’en Quint u otras cercanas al Passeig des Born contaban con cierto caudal de viandantes, pero muy lejos de los últimos años en días tan señalados. Los locales cerrados son una imagen habitual en la ‘milla de oro’ mallorquina.

Los comerciantes consultados por Ultima Hora mostraron este sábado opiniones dispares acerca de la gestión del Govern balear. Algunos afirmaron que se tendrían que haber llevado a cabo restricciones totales. La mayoría coincidían en afirmar que la única solución es vacunar al máximo número posible de personas.

Pequeños empresarios denunciaron la creciente falta de limpieza y la inseguridad, aunque todos esperan al inicio de la incierta temporada turística para equilibrar las cuentas.

Patronales

El presidente de Pimeco, Antoni Fuster, calificó las medidas restrictivas anunciadas por el Govern de «duras» y añadió que «ya cerrábamos a las ocho y llevamos a cabo las restricciones de aforo del 30 % en los locales. El pequeño comercio tiene ventas bajas». Según Fuster, «el comercio de proximidad se irá al garete si no hay un plan rápido y ágil de vacunación. Vacunarse es la solución para erradicar la pandemia, aunque sea parcialmente. Si no es así, será la perdición».

El vicepresidente de Afedeco, Miguel Ángel Salvá, mantiene que «esto es un tema sanitario. Las grandes superficies y los bares saldrán muy perjudicados. Desde la patronal, insistimos en no cerrar. Hacerlo sería dejar Palma vacía. El pequeño comercio ha cumplido con las normas de aforo. Cerrar las grandes superficies no va a favor del pequeño comercio. El Govern tiene que empezar a dar muchas ayudas. No les hemos oído hablar de ayudas, salvo las de Palma Activa, que son directas. Queremos ayudas globales, porque dar 1.000 euros para pagar un local no ayuda nada».

PIMEM cifra la bajada de ventas en época de rebajas en torno al 25 % en el conjunto de Mallorca. Sin embargo, esta cifra se eleva al 70 % en los establecimientos de costa y orientados al turismo; y al 52 % en los de interior de la Isla.