Las colas para adquirir bombonas de butano han llegado a alcanzar la rotonda de la carretera de Sóller, según el director de Asima, Es decir, más de 200 metros . | Redacción Local

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El Polígono de Son Castelló está viviendo desde estas Navidades el colapso circulatorio en un punto estratégico. ¿El motivo? La drástica caída de temperaturas se ha traducido en una romería de consumidores que quieren adquirir bombonas de butano para calentar las viviendas.

A lo largo de varios días se está sucediendo la misma estampa: un cuello de botella en la entrada de la calle Gremi Selleters i Basters formado por vehículos que acuden a este punto de venta. Precisamente en esta calle hay otras 70 empresas a las que se les dificulta la entrada y salida por el incremento de clientes de Set Energía, agencia de Repsol Butano ubicada ahí mismo.

Desde la Asociación de Industriales de Mallorca (Asima) advierten que esta situación «colapsa una zona vital del polígono que requiere una intervención para evitar accidentes, ya que hay vehículos que ciuclan en dirección contraria». Por este motivo, Asima ha notificado a la Policía Local de Palma la situación que se viene repitiendo estos días por las «altas probabilidades de un accidente en la zona».

Medidas

El director de Asima, Alejandro Sáenz, señala que «se trata de un área importante del polígono Son Castelló que supone un riesgo en términos de movilidad, dado que la cola implica que la gente se impacienta y conlleva situaciones de riesgo. Se forman unos tapones brutales que van más allá de la rotonda de la ITV, e incluso llegan a la carretera de Sóller».

En días anteriores también se ha producido un incremento de tráfico en los puntos de venta de leña, también motivado por la llegada del frío.