Pandemia de coronavirus

Historia de Navidad

| | Palma |

Valorar:
Una calle comercial de Palma.

Una calle comercial de Palma.

Jaume Morey

Mi mejor amigo, Pep, ha tomado la decisión unilateral de suspender cualquier celebración familiar. Ni Nochebuena ni Navidad. El detonante: la falta de acuerdo entre hermanos ante las medidas a adoptar para evitar contagios. Su decisión ha generado muchas cosas, pero el tipo se siente aliviado y relajado a partes iguales.

Año tras año, el domicilio materno del colega menorquín ha venido acogiendo las celebraciones. Hermanos, nietos, cuñados y la anfitriona (con alguna baja y alguna alta) se venían reuniendo a manteles para desgustar el menú que María preparaba con dedicación, esfuerzo y mimo.

La recompensa a sus horas de cocina era reunir a la familia, contemplar como se ponían las botas y la posterior tertulia regada con algún licor. Este jueves y viernes se quebrará la tradición. Aunque al que redacta esta crónica desconoce algunos detalles, existen dos aspectos cruciales que han dinamitado la celebración de la familia Pons.

Una es el número de comensales, que superaba la normativa, y el otro las dimensiones de la mesa, que no garantizaba la suficiente separación entre comensales, en opinión de Pep... De la lista de convocados y posteriormente desconvocados, la que peor está digiriendo la decisión es la madre-abuela-suegra de las criaturas, que acumula sentimientos encontrados ante la protección que quiere proporcionarle el pequeño de sus tres vástagos.

A sus años, María forma parte del grupo de riesgo. La COVID-19 sería una losa demasiado pesada. Su hijo no se lo perdonaría. No es un cuento de Navidad, es un relato familiar sin pretensiones morales. Una historia más. Disfruten y cuídense mucho.

Comentar

* Campos obligatorios
AnteriorSiguiente
Página 1 de 1

Tomeu
Hace 23 días

Puede que la decisión sea lógica y acertada en su caso. Pero parece que nos hemos vuelto idiotas. Hasta la semana antes de Navidad, los que ahora no pueden reunirse, se reunían. Y ahora resultará que los contagios son culpa de los familiares. O acaso solo los vemos en Navidad. Supongo que alguna familia así habrá. Que se reúna por "obligación" o tradición, pero el resto que no somos asi no tenemos que cargar con los cargos de conciencia de los demás

Valoración:0menosmas

Sin nombre
Hace 25 días

La politización de la pandemia ha penetrado en la familia, base de la estructura social. Legitimar las decisiones políticas constituye el núcleo paz social, sí la ciencia no justifica las diferencias de trato, la política no domina la opinión pública. El predominio de la cuota electoral sobre el interés general merma el contrato social, y desbasta la recuperación socio-sanitaria.

Valoración:3menosmas
AnteriorSiguiente
Página 1 de 1