Un buque de transmediterránea abandona el puerto de Maó con destino a Barcelona. | Efe

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La Naviera Armas, propietaria de Trasmediterránea, ha entrado en colapso económico y se encuentra al borde del abismo. Según ha difundido El Confidencial, la compañía ha comunicado a sus acreedores que no puede hacer frente a sus obligaciones financieras y les ha propuesto negociar una quita y también un aplazamiento de deuda para aligerar un pasivo que alcanza los 800 millones de euros.

La compañía ha contratado los servicios de Houlihan Lokey y PriceWaterhouseCoopers para redefinir su estrategia y buscar una salida a la grave situación por la que atraviesa. Trasmediterránea, que entre otros trayectos conecta Baleares con la Península y realiza viajes interislas, no ha podido resistir el impacto que ha tenido la pandemia sobre la actividad turística, agravada agrava también con los menores desplazamientos de los residentes.

Durante el mes de mayo Naviera Armas, que tiene su sede en Las Palmas, obtuvo unos 55 millones de financiación por parte del ICO, mientras que en agosto logró otra inyección de 75 millones más procedentes de varios fondos de inversión.

Según ha podido saber este diario, Naviera Armas comunicó el martes a sus principales ejecutivos las dificultades económicas por las que atraviesa, pero también que está intentado activar mecanismos para salir del laberinto en el que se encuentra.

Y así, su director de Relaciones Institucionales, Paulino Rivero, ha afirmado este jueves que Naviera Armas Trasmediterránea negocia un plan de reestructuración de la deuda que mantiene con sus acreedores.

En declaraciones a Efe, Rivero ha señalado que, al igual que otras empresas vinculadas a sectores estratégicos como el del transporte, trabajan en un plan de restructuración de deuda para hacer frente a sus compromisos y poder superar la situación adversa provocada por la pandemia de coronavirus.

«Estamos en un proceso de reestructuración de deuda para garantizar que la empresa siga prestando ese servicio esencial que ofrece en Canarias y la península», ha recalcado Rivero, quien ha informado de que la compañía emitiría un comunicado este mismo jueves.

Sobre la posibilidad de acudir al Gobierno para que les ayude a financiar sus deudas, ha manifestado que «de momento no hay ninguna decisión más allá del proceso de reestructuración», que será el que se pacte con sus acreedores.

Poco tiempo después se ha publicado la nota de prensa, en la que la compañía asegura que «gestiona la refinanciación de sus bonos» y que «no se encuentra en situación de preconcurso, ni de concurso de acreedores».

«No existe, y desmiente rotundamente, otros calificativos vertidos a lo largo de esta mañana, que dañan la imagen de la empresa y de sus trabajadores», ha asegurado en una nota de prensa en relación a las noticias sobre su posible quiebra.

Según ha informado, ante la afectación de la demanda derivada de la crisis de la COVID-19, y con el objetivo de preservar su liquidez y optimizar su estructura de capital, la empresa ha iniciado conversaciones con los representantes de los principales bonistas, para refinanciar o reestructurar los bonos con vencimiento en 2023 y 2024, algo que esperan que «fructifique en la próximas semanas».

Finalmente, Naviera Armas Trasmediterránea ha asegurado garantizar todos sus compromisos con sus proveedores comerciales, así como la prestación de todos los servicios que viene prestando, tanto en la Península, como en los respectivos archipiélagos y en el Estrecho.

Acciona
A mediados de mayo de 2018, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) autorizó la compra de Trasmediterránea por parte de Naviera Armas. El acuerdo entre el grupo Acciona para la venta de su participación del 92'7% se cerró por 260,4 millones de euros.

Naviera Armas y Trasmediterránea constituyen el grupo naviero líder en España y uno de los principales de Europa en el sector del transporte marítimo de pasajeros y carga rodada. Transporta más de 5 millones de pasajeros anuales, tiene una flota de 40 buques que conectan los principales puertos de cuatro países y opera más de 100 conexiones de pasaje y carga en las rutas de Baleares, Canarias, Melilla, Ceuta, Marruecos y Argelia, según recoge su página web.