Pilar Costa y Rosario Sánchez, durante la rueda de prensa del Consell de Govern. | CAIB

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Los Presupuestos del Govern para el año que viene no prevén una reducción de altos cargos ni una bajada de impuestos, dos de las peticiones que había formulado Ciudadanos para dar su apoyo a las cuentas. La consellera d’Hacienda, Rosario Sánchez, ha confirmado que el Ejecutivo balear mantiene la misma presión fiscal que en las cuentas de este año y la única novedad tributaria es la creación de un nuevo canon que gravará a los ayuntamientos que no reciclen. El Govern ha defendido que se trata de los Presupuestos más sociales de la historia, con 3.340 millones de gasto social para 2021.

Sanidad tendrá 1.933 millones, Educación dispondrá de 1.053 millones, habrá 215 millones para Servicios Sociales. 107 millones más se destinarán a Ocupación y 30,8 millones se destinarán a Vivienda.

La consellera aseguró que se trata de unos Presupuestos «extraordinarios» para hacer frente a la situación de emergencia con el objetivo de dar respuesta a las necesidades sanitarias, reforzar la protección de las personas y contribuir a la recuperación de la economía. A pesar de que la cifra inicial es de 5.551 millones de euros, los Presupuestos superarán finalmente los 6.000 millones gracias a la llegada de fondos de europeos para compensar los efectos de la COVID-19.

El Govern se endeudará menos que en 2020, un total de 1.155 millones de euros, ya que se reduce el pago de las amortizaciones, pero pese a ello la deuda de la Comunitat alcanzará la cifra histórica de 9.300 millones de euros. Ello se debe a que el déficit de la Connunitat aumentará en 295 millones de euros.

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Los funcionarios y los altos cargos quedarán el año que viene con el sueldo congelado, tal y como había anunciado este lunes este periódico, y se mantiene el controvertido plus de 22.000 euros para los altos cargos que trabajan fuera de su isla habitual de residencia.

La consellera ha asegurado entre las prioridades del Govern en materia de personal está la contratación de nuevos trabajadores para la sanidad, rastreadores, profesionales de la educación y personal del SOIB para atender las necesidades generadas por la pandemia. Estas contrataciones explican la subida del gasto de personal ya que el año que viene no se aplicará el aumento del 0,9 por ciento anunciado por la ministra María Jesús Montero para el resto de funcionarios.

El Govern dispondrá de más dinero gracias a las aportaciones del Gobierno y de los fondos europeos, pero prevé una caída en los ingresos propios. Estima que recaudará 56,9 millones de la ecotasa, la mitad de lo presupuestado para este año, y el impuesto que se paga por la compraventa de una vivienda de segunda mano, el de transmisiones patrimoniales, cae de 470 millones de previsión de este año a 313 el año que viene.

Las inversiones suben un 7,8 por ciento, gracias a las aportaciones europeas, pero apenas suman 571 millones del Presupuesto total.