Los hospitales de Balears se preparan para un aumento de los ingresos y también de los fallecimientos, pero por ahora no hay riesgo de colapso sanitario. Del total de camas que hay en las Islas, solo un 5,67 por ciento están ocupadas por pacientes COVID. En la UCI hay 23 enfermos atendidos . | M. À. Cañellas

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La cifra de personal sanitario afectado por el virus casi iguala a los del peor momento de la pandemia, durante el mes de abril. El último informe de la Conselleria de Salut hecho público el viernes –durante el fin de semana no se ofrecen datos de contagios– indica que en esos momentos había un total de 139 profesionales contagiados por la COVID-19 y otros 420 bajo vigilancia en cuarentena domiciliaria para ver la evolución de los casos. Ello suma un total de 559 profesionales afectados por la enfermedad.

Según las estadísticas del Govern, el 4 de abril fue el día que hubo una mayor afectación de la enfermedad a los trabajadores de la sanidad: en esos momentos había 196 trabajadores de la salud contagiados y otros 414 en vigilancia activa, lo que da un total de 610 profesionales afectados. El 7 de abril, por su parte, fue el día en el que más casos activos había entre este personal: 204 estaban contagiados.

Pero en este nuevo repunte de la pandemia, hay una diferencia sustancial con respecto a la situación que vivían los profesionales médicos de Baleares hace cuatro meses: en aquellos momentos, la gran queja de los sanitarios era que no disponían de equipamiento para protegerse.

Falta de personal

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Ahora sí disponen del material, por lo que el aumento de los casos está relacionado con el cansancio de los profesionales y con la falta de personal médico, en palabras del presidente del Sindicato Médico de Balears (Simebal), Miguel Lázaro.

Para Lázaro, faltan al menos 250 rastreadores y otros tantos médicos, a pesar de que reconoce el esfuerzo de contratar a 900 trabajadores sanitarios que es algo positivo pero no suficiente. También denunció que muchos médicos de Atención Primaria están trabajando más horas de las que les corresponden sin una retribución añadida y consideró que debería pensarse en la posibilidad de incentivar que los 50 médicos que se jubilan a la largo de este año puedan prolongar su vida laboral.

El representante de este sindicato afirma que los datos dejan a las claras que estamos ante una segunda ola de la enfermedad y lamentó que el Govern trate de ocultarlo y lo esconda bajo «el relato» de que la sanidad está tensionada. «La sanidad no está tensionado porque eso es esconder la realidad; lo que le pasa es que sufre una hemorragia que no para de sangrar», afirma Lázaro.

Los centros sanitarios ya se preparan para recibir un aumento de los enfermos, pero los hospitales no están colapsados por ahora. Según los datos del Ministerio, solo un 5,6 por ciento de las camas están ocupadas por pacientes COVID y hay 23 enfermos en la UCI.