Las tres calles cuyos locales no podrán abrir presentaban este aspecto este jueves la tarde noche, sin apenas actividad. | T. Ayuga

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La inédita decisión de cerrar todos los establecimientos de tres calles de la Platja de Palma y Magaluf ha sido acogido con satisfacción más o menos general entre el sector empresarial con la única salvedad de PIMEM, que considera excesiva la propuesta.

Los partidos de la oposición critican tener que llegar a este extremo y creen que la decisión es la evidencia del fracaso del decreto contra el turismo de excesos aprobado hace unos meses.

CAEB considera imprescindible combatir el turismo de borrachera y excesos

La presidenta de la confederación empresarial de Balears, Carmen Planas, recalcó que su entidad siempre ha rechazado el turismo de excesos. «Hay que recordar los enormes esfuerzos que toda la cadena de valor turística ha llevado a cabo para conseguir del Gobierno de España un ‘plan piloto’ que, de forma excepcional nos ha sido concedido gracias a los buenos datos de control sanitario de la pandemia en Balears y gracias también a que toda la cadena de valor turística de las Islas ha sido capaz de demostrar que, cumpliendo los protocolos sanitarios, el sistema funciona», señala Planas. Precisamente por ello cree que es preciso evitar que conductas individuales e irresponsables pongan en peligro una campaña turística que, si bien está siendo distinta a las anteriores, en nuestra mano está que acabe de la mejor manera posible.

La Federación Hotelera, a favor de que además se amplíe la vigilancia

La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca y la Agrupación de Cadenas Hoteleras conde los episodios vistos el pasado fin de semana en algunas zonas turísticas, que son aislados, pero ponen en riesgo la salud y la imagen de las Islas. Los hoteleros no entran a valorar la decisión de cerrar las calles, pero suponen que el Govern tiene cuantificado

el impacto y el alcance de la aplicación de esta medida. «Es una buena noticia que el Govern haya anunciado que se reforzarán los efectivos y se velará por el cumplimiento de las medidas además de vigilar que no se desplacen a otros puntos», consideran También piden que se sea muy cuidados en la gestión de la comunicación «para que no sea mal interpretada por los mercados si no se divulga correctamente».

PIMEM muestra su preocupación porque puede afectar a otros sectores

Jordi Mora, presidente de la Federació de la Petita i mitjana empresa de Mallorca (PIMEM) mostró su preocupación por los cierres ya que las medidas pueden afectar a otros sectores de forma indirecta. Aseguran que entienden que se quieran atajar los comportamientos incívicos y peligrosos, pero alertan de que puede haber consecuencias inesperadas. «Las empresas que queden afectadas directa o indirectamente por esta situación tienen que tener garantizada una salida o se les tiene que dar una solución a un más que posible cierre derivado de estas medidas», aseguró Mora. Desde la patronal del la pequeña empresa se considera que es el momento de dar mensajes claros de que Balears es un destino seguro, pero Jordi Mora considera que la solución «no pasa por ir cerrando calles a medida que haya incumplimientos». «Este es un tema de orden público que se tiene que tratar como tal y que ahora no es el momento de pensar en el tipo de turismo que tiene que venir», añade.

El ocio nocturno habla de un «insulto a nuestro colectivo» y pide controles

Jesús Sánchez, presidente de la Asociación Balear de Ocio Nocturno y Entretenimiento (ABONE) considera las medidas «un insulto» a su colectivo, no se nos tiene en cuenta». Reclama en lugar de cierres controles e inspecciones y «que haya suficiente policía en las zonas conflictivas». Valoran recurrir ante los tribunales la decisión.

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Acotur considera la medida «una barbaridad y arbitraria»

El presidente de Acotur, José TIrado, afirma: «Es una barbaridad, una decisión arbitraria, que está fuera del sentido común y del estado de derecho. Respetamos unánimemente el tema del COVID, pero no se puede cerrar establecimientos por un altercado de orden público en la vía pública». Además añade que los principales establecimientos de calle del Jamón aún no han abierto este año. «No se ha abierto y sin contar acuerdan el cierre, llevándose por el medio otros comercios que no son los que provocan las aglomeraciones y estas escenas».

El PP dice que es el fracaso del decreto ley de excesos recién aprobado este año

El presidente del PP, Gabriel Company, considera que la decisión de cerrar algunas calles constata en realidad el «fracaso» del decreto de turismo de excesos aprobado a principios de año y que el Ejecutivo Armengol vendió como la «panacea» para combatir este tipo de turismo etílico y de excesos. «Estamos ante una decisión que ofrece dudas jurídicas, económicas y hasta sanitarias», señaló Company. Añadió que desde el PP apoyan un modelo turístico de calidad y están de acuerdo en el objetivo de erradicar esta oferta, «pero el Govern no puede actuar de manera arbitraria y discriminatoria». «¿Por qué se cierran unas calles y otras no? ¿Quién es capaz de asegurar que la gente que frecuenta esas zonas no se trasladará a otras calles adyacentes o de otros núcleos?», se preguntó Company. Añadió que detrás de la actividad de los locales afectados hay empresas que generan muchos puestos de trabajo que ahora peligran.

Cs afirma que la ley de excesos no ha servido y critica la medida «unilateral»

El portavoz de Cs en el Parlament, Marc Pérez-Ribas, también opinó que esta medida pone de manifiesto que el decreto ley de excesos no ha servido para nada porque el conseller Iago Negueruela no ha hecho nada por desplegar las medidas que recoge la norma. «Esto es una improvisación constante», señaló. La formación naranja envió un comunicado en el que critica la medida «carente de consenso».

Vox critica la decisión y dice que se trata de una medida «dictatorial» y negativa

La regidora de Vox en el Ayuntamiento de Calviá, Esperanza Catalá, denunció que el Govern «criminaliza» a los empresarios que ahora se encuentran con una decisión «dictatorial». Insistió en que lo importante es «prevenir, no prohibir». «Nadie quiere turismo de borrachera, pero para eso hay que hablar con los touroperadores, no cerrar locales», añadió.

El PI dice que es una oportunidad para acabar con el turismo de borrachera

El presidente del PI, Antoni Amengual, opinó que estamos ante «oportunidad histórica» para acabar con el turismo de borrachera y aseguró que la crisis de la COVID-19 tiene que ser una oportunidad. «Si no se cumplen los protocolos ni las órdenes, es preciso tomar las medidas adecuadas», añadió.

El PSOE «aplaude» el refuerzo en la lucha contra este tipo de turismo

La portavoz del PSIB en el Parlament, Sílvia Cano, aplaude la decisión de los consellers Iago Negueruela e Isabel Castro de endurecer las medidas para luchar contra el turismo de excesos. Cano opinó que las medidas permitirán actuar «con total contundencia y responsabilidad» para garantizar la seguridad y la sanidad y para que Balears se siga considerando un destino seguro. «No podemos poner en peligro el trabajo que han hecho los ciudadanos cuando estamos activando el turismo de forma segura», dijo.

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