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El Obispado de Mallorca ha condenado los ataques vandálicos sufridos en los últimos días por imágenes de San Juníper Serra tanto en Estados Unidos como en Palma y ha ensalzado «los sacrificios heroicos» del evangelizador franciscano por los indígenas de California.

En un comunicado, el obispo, Sebastià Taltavull, censura que «un movimiento internacional renovado para sanar recuerdos y corregir las injusticias del racismo» haya sido «secuestrado» por violentos que comenten actos «saqueos y vandalismo».

El último de los ataques contra representaciones del santo misionero mallorquín se ha registrado durante la pasada noche, cuando alguien ha lanzado pintura roja a la estatua del franciscano en la plaza Sant Francesc de Palma y ha escrito «racista» en su pedestal.

«Todo el que trabaja por la justicia y la igualdad se une a la indignación de quienes han estado y continúan siendo oprimidos», y las órdenes franciscanas «han sido ejemplares» en su identificación con los pobres, destaca el Obispado.

«El Padre Serra hizo sacrificios heroicos para proteger a los indígenas de California de los conquistadores españoles, especialmente de los soldados», inciden los responsables de la diócesis mallorquina, que relatan que el fraile caminó con una pierna infectada hasta la ciudad de México para que el virrey la autorizara a tomar medidas para «disciplinar a los militares que abusaban de los indios».

Además, añaden, ofreció a los indígenas «lo mejor que tenía: el conocimiento y el amor de Jesucristo mediante la educación, la atención sanitaria y la formación en artes agrarias».
El Obispado, no obstante, admite «equivocaciones históricas, incluso de gente de vuela voluntad» que requieren reparación, pero no se resuelven «reescribiendo la historia» ni recurriendo a la «rabia».

El obispo expresa en nombre de la diócesis su apoyo a las comunidades de franciscanos, en particular a la de Petra, pueblo natal de Junípero, y ha enviado cartas de adhesión a los arzobispos de San Francisco y Los Ángeles.