Mesas y sillas ordenadas en un aula vacía. | Toni Escobar

20

Los profesores podrán dirigirse a las familias de los alumnos que consideren más necesitados de refuerzo para sugerirles que asistan a las tutorías presenciales a partir del 25 de mayo.

Como se recordará, la asistencia voluntaria a las aulas ha sido modificada respecto a la idea inicial y se limitará a tutorías presenciales con un máximo de 5 alumnos por clase.

Esta asistencia deberá regularse por cita previa. Sin embargo, podrían darse casos de alumnos que han llevado bien el curso y quieran acudir a las tutorías, y otros que sí necesitan un refuerzo presencial no tengan interés en asistir a las mismas.

En el marco de la autonomía de centros, los profesores podrán ponerse en contacto con estos últimos estudiantes, y con sus familias, y sugerirles la necesidad de que asistan a las tutorías. La organización de las mismas corresponderá a cada centro, en el sentido de que puede haber alumnos que precisen de asistir a todas las tutorías y otros sólo a unas cuantas, o incluso una sola.

De esta manera, los centros organizarán las tutorías en función del tipo de alumnado y de la situación social de las familias.

En cualquier caso, los sindicatos, que rechazaron la posibilidad inicial de clases presenciales y voluntarias, también se muestran contrarios a las tutorías, aunque se limiten a los últimos cursos de Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP en sus grados medio y superior.

Riesgo

Para el STEI, «los esfuerzos deben centrarse en preparar el próximo curso y la educación presencial, en todos los niveles educativos, se debe recuperar a partir de septiembre. Nos oponemos a las tutorías presenciales en este curso por el riesgo que suponen, pues ya se están haciendo ahora de manera telemática».

Según el sindicato Alternativa, «la propuesta de las tutorías voluntarias y con cita previa en algunos cursos es muy similar a la que hicimos cuando se planteó el retorno a las aulas. No obstante, se debe garantizar la seguridad de alumnos y docentes, estableciendo protocolos sanitarios elaborados por especialistas y no por los equipos directivos».

Acabar este curso es la prioridad

La Conselleria d’Educació no quiere entrar, de momento, en el modo en que se organizará el próximo curso ante la posibilidad de combinar las clases presenciales y telemáticas, y establecer cupos máximos de 15 alumnos por aula en las primeras. Educació se ha marcado como prioridad concluir el presente curso, pero los sindicatos no ocultan su preocupación por la falta de profesores y espacios para un modelo mixto.