Pandemia de coronavirus

Mallorca, una tierra castigada por las epidemias

| Palma |

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Concentración en la Plaça Major de Palma en memoria de los fallecidos por el sida en el año 2000.

Concentración en la Plaça Major de Palma en memoria de los fallecidos por el sida en el año 2000.

Pere Bota

Evidentemente, Mallorca no vive por primera vez una situación de crisis creada por una epidemia o pandemia. La historia de episodios de altísimas mortalidades en la Isla provocadas por enfermedades se remonta muchos siglos atrás. Sin embargo, a partir del siglo XIX, ya podemos ver paralelismos entre las medidas que se tomaban por entonces y las que se están tomando ahora con el coronavirus.

Así lo explica Joan March, farmacéutico y miembro del Grup d’Investigació d’Història de la Salut de la UIB, quien recorre la evolución de las epidemias en Mallorca desde el sigo XIX.
«En ese siglo, las epidemias en la Isla se iniciaron en 1804 con una fiebre amarilla importada de Alacant por un barco. Estuvo muy controlada y se establecieron cuarentenas, pero aun así causó 40 muertos. Pero en 1820 llegó la gran peste del Llevant, supuestamente importada desde Tánger. Familiares y vecinos de los infectados fueron sometidos a cuarentenas. Se instalaron campamentos de barracas en cada pueblo afectado: Artà, Son Servera, Capdepera y Sant Llorenç. Se establecieron tres cordones sanitarios. En el primero, una serie de barcos impedían cualquier entrada en Mallorca. El segundo incluía a los cuatro municipios afectados, como actualmente en Igualada. 600 payeses y 700 militares se encargaban de ese cordón. También había personal vigilante a caballo. Hubo un caso de fusilamiento de un hombre que intentó saltarse el cordón. Para la desinfección se quemaban las casas de los infectados con ropa y utensilios. También se utilizaba el vinagre como desinfectante y se redactaban partes diarios».

March destaca que «a pesar de todas estas medidas, hubo 2.500 muertos y 3.000 infectados. Concretamente, hubo 1.267 fallecidos en Artà, 1.040 en Son Servera, 112 en Capdepera y 15 en Sant Llorenç. Con toda esta experiencia traumática en 1820, sólo un año después otra epidemia de fiebre amarilla en Palma se desarrolló rápidamente y tuvo un impacto brutal: 5.000 muertos y 7.000 infectados. Se implantaron cordones sanitarios para toda la ciudad y en cada barrio».

El faramacéutico continúa su relato: «En 1832, un brote de paludismo mató a 89 personas de las zonas húmedas de la Isla: las albuferas de Alcúdia y Pollença, el Pla de Sant Jordi y el Riuet de Manacor. «En 1847 hubo una epidemia de viruela en Palma, pero no hay datos de su incidencia. En 1865, hubo un brote de cólera. Esta epidemia se inició en la India y ya por entonces se prohibieron las peregrinaciones a La Meca. Hubo 2.500 muertos en Mallorca, de los que 2.175 eran de Palma. En 1870 hubo otra epidemia de fiebre amarilla, importada de Catalunya y concentrada en la zona de Palma, provocando 230 muertos y 530 afectados».

March relata que «ya en el siglo XX, la última gran epidemia de Mallorca, en realidad una pandemia, fue la conocida como gripe española, en 1918 y justo tras finalizar la I Guerra Mundial. Hubo controles en cada pueblo. En Vilafranca no hubo ningún caso. El médico titular, Guillem Galmés, organizó un sistema de contención a través de hogueras en cada barriada del pueblo. Las hogueras debían provocar humaredas que parasen las transmisiones aéreas. En Balears, la gripe española causó 1.890 muertes, 450 en Palma. En el mundo, unos 50 millones».

«Tras la gripe española, podemos destacar la poliomielitis de la segunda mitad de los años 50 y principios de los 60, que provocó la construcción del Hospital Sant Joan de Déu. Hubo un centenar de afectados, pero ninguna muerte directa», concluye March.

A nivel mundial, las recientes enfermedades clasificadas como pandémicas son las siguientes. Antes de la COVID-19, la Influenza o Gripe A (H1N1) de 2009 fue la última vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS) utilizó la categorización de pandemia. El nuevo tipo de Influenza A fue identificado por primera vez en Estados Unidos en abril y se propagó rápidamente por ese país y el resto del mundo. Al menos una de cada cinco personas en el mundo resultó infectada durante el primer año, si bien la tasa de mortalidad fue sólo del 0,02%. La OMS la declaró como pandemia en junio de 2009, cuando se había detectado en 74 países. Pese a que la mayoría de casos fueron leves, la infección tuvo un número estimado de muertes de entre 100.000 y 400.000 tan sólo en el primer año de la pandemia. Actualmente, es un virus de la gripe humana habitual y continúa circulando de forma estacional por el mundo.

Los primeros casos del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que provoca la enfermedad del sida en las etapas más avanzadas de la infección, se identificaron a principios de la década de los 80 en Estados Unidos y actualmente sigue siendo uno de los mayores desafíos de salud pública del mundo. Se estima que, desde que surgió, unas 32 millones de personas han muerto por causas relacionadas con el VIH, 770.000 tan sólo en 2018. Unos 37,9 millones de personas vivían con VIH en 2018, de los que 1,7 millones eran niños.

El origen del VIH no está claro, aunque se apunta a un virus similar hallado en chimpancés y gorilas en África central. Sin embargo, sigue siendo una incógnita cómo la enfermedad cruzó la barrera de las especies. Recientemente, se han producido dos casos de personas que se curaron a través de un tratamiento con células madre, pero sigue sin haber una cura generalizada. Sí se ha desarrollado un tratamiento antirretrovírico que permite mantener controlado el virus y prevenir la transmisión a otras personas.

En 1957-1958 y en 1968 se produjeron dos pandemias consideradas así por la OMS: la gripe asiática, causada por un nuevo virus de la Influenza A (H2N2), y la gripe de Hong Kong, del virus H3N2. La OMS calcula que cada una de esas enfermedades causaron entre 1 y 4 millones de muertes en el mundo. El primero de los casos, el H2N2, se reportó por primera vez en Singapur en febrero de 1957 y en verano ya había llegado al continente americano. Tras 10 años de evolución, este virus de gripe asiática desapareció, pero dio lugar a un subtipo que acabó provocando una nueva pandemia: la gripe de Hong Kong que se originó en China en julio de 1968 y fue altamente contagiosa. En varios meses llegó a la zona del Canal de Panamá y Estados Unidos, traída por soldados que volvían de Vietnam. Este virus sigue en circulación y es considerado una de las cepas de gripes estacionales.

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anonimo
Hace 6 meses

Creo que las peores epidemias nos han venido (antes, ahora y esperemos que no sigan) de parte de los catalanistas. Estas no matan físicamente pero nos quitan nuestra idiosincrasia. VIVA LAS BALEARES, SU HISTORIA, SUS COSTUMBRES Y LOS QUE DEFENDEMOS SUS "LLENGOS".

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July Churches
Hace 6 meses

En el caso de Palma, una ciudad amurallada, normal que la mortalidad fuera brutal. Ya vos lo dijo Jovellanos, tirai esa muralla que vais morrer

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Pep
Hace 6 meses

Después de las gripe de 1918, aquí en Capdella y según los registros de la iglesia. Tuvimos una gran hambruna que mato a más gente que la gripe. La hambruna fue general en toda Mallorca y estuvo a punto de colapsar la isla.

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Zasca
Hace 6 meses

i sa epidemia actual de torpes i babaus no la atura ningu.

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hereu
Hace 6 meses

Me pregunto si, en 1820, los fallecidos en Artá no engloban a todo el distrito, o sea Son Servera, Capdepera y Artà. Cereo rcordar que hubo pocas víctimas en la población misma de Artà, pero me puedo equivocar.

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A tener en cuenta
Hace 6 meses

Muy interesante y muy bien documentada la información.

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