Imagen retrospectivas de autocares en una parada. | J. COLL

4

El parón de actividad producido por la caída en picado de la llegada de turistas a Mallorca y resto de islas por la crisis del coronavirus, ha provocado que los 1.800 autobuses y minubuses de transporte turístico discrecional englobados en la Federación Empresarial Balear de Transporte (FEBT) estén aparcados en los garajes de las empresas.

«La situación es crítica y afecta por igual a las 110 empresas del transporte discrecional que hay en las Islas. No hay trabajo y ello ha provocado que la flota esté en estos momentos aparcada en los garajes, con el problema añadido de que no hay un horizonte claro para que vuelva la normalidad», ha afirmado el presidente de la FEBT y de la Asociación de Transporte Discrecional de Balears, Rafael Roig.

La decisión del Gobierno de eliminar los vuelos con Italia y que desde el Reino Unido y Alemania se haya restringido al máximo el tráfico aéreo por la crisis de la COVID-19, «ha provocado una avalancha de cancelaciones de reservas a los hoteles de las Islas, circunstancia que nos ha afectado negativamente porque muchas de las empresas dependen de los contratos de los touroperadores», puntualizó Roig.

Noticias relacionadas

Los Expedientes de Regulación de Empleo (ERTE) son generalizados en este sector «aunque todavía es pronto para hablar de cierre de empresas».

Este sector contabiliza un total de 2.500 chóferes, los cuales se están viendo inmersos en regulaciones de empleo temporales por no haber trabajo en estos momentos.

Roig ha indicado que si todo vuelve a la normalidad a mediados de junio «se podrá recuperar algo de lo perdido, aunque todo ello dependerá del nivel de confianza que haya en los principales mercados emisores turísticos a las Islas, caso de Alemania y el Reino Unido».

La situación de paralización es generalizada en un sector con una alta estacionalidad «la cual se ha visto truncada este año por el coronavirus y no sabemos aún las consecuencias que se van a derivar a lo largo de los próximos meses. La incertidumbre es generalizada», ha afirmado Roig.