Font se encara con Soler el día de la manifestación. | T. Ayuga

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La Fiscalía también pide una pena de cárcel por un delito de odio por el ataque que sufrió un tenderete de la Assemblea Sobiranista. Solicita una condena de un año de prisión al exdiputado regional del PP, Juan Font Rosselló, al que acusa de zarandear la carpa y de destrozar el estand en medio de una manifestación por la unidad de España y de apoyo a la Policía Nacional y Guardia Civil que tuvo lugar en Palma el 7 de octubre de 2017.

El Juzgado de Instrucción 3 de Palma ha abierto ya juicio oral por los hechos y remitido la causa a la Audiencia Provincial. La acusación pública queda lejos de los seis años y nueve meses de prisión que solicitan los soberanistas ya que incluyen un delito de odio y otro contra las libertades públicas y los derechos fundamentales que disparan la petición de pena. Según la Fiscalía, cuando la manifestación llegó al cruce entre las calles Sant Miquel y Oms, Rosselló y «un gran número de personas» se desviaron hacia el tenderete.

Una vez allí, el único acusado «indicó a los diferentes miembros de la asamblea que debían marcharse para evitar males mayores, pese a que contaban con la preceptiva autorización administrativa». El tono subió y la Fiscalía añade: «Les increpaba y acorralaba junto a otras personas al constatar los postulados e ideario del estand, zarandeó la carpa hasta derribarla, destrozó carteles publicitarios y la mesa plegable haciendo que cayera el material que tenían allí». El ministerio público califica lo ocurrido como un delito de daños y otro contra los derechos fundamentales y reclama por el primero un año de cárcel y una multa de 540 euros. Además de otra multa por la misma cuantía por otro delito de daños. También reclama que se indemnice a la Assemblea por los daños sufridos en sus bienes.

Font Rosselló aseguró en su declaración que intervino en el incidente para calmar a los manifestantes y justificó los incidentes en que los que estaban en el tenderete comenzaron a tomar imágenes de la protesta. Su defensa intentó que la Audiencia revocara la decisión del instructor de tramitar los hechos como un posible de odio pero este intento fue rechazado.