Yllanes atiende a dos diputados arrodillados ante él: Damià Borràs (PSIB) y Alejandro López (Podemos). Pactaban una votación. | Jaume Morey

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El Govern, en ausencia del conseller de Turisme, Iago Negueruela –que está participando en la WTM de Londres– se enfrentó este martes a una avalancha de críticas por la gestión de los fondos del impuesto turístico sostenible (ITS) o ecotasa.

El PP, Cs y el PI plantearon diversas preguntas sobre este asunto, aunque el tono más duro vino de Més per Menorca. El diputado Josep Castells llegó a preguntar a la consellera de Presidència y portavoz, Pilar Costa, si es que el Govern pretendía «tomar el pelo», no sólo a los partidos, sino a «todos los ciudadanos» de Baleares. Según Costa, todos los proyectos que se financian con cargo al ITS se ajustan a los objetivos por los que fue creado.

No fue –sin embargo– la consellera Costa la única que respondió a preguntas de los grupos sobre este asunto. También la consellera d’Hisenda, Rosario Sánchez, respondió a preguntas sobre esta cuestión. Jaume Font (PI) y Marc Pérez Ribas (Cs) indicaron que este impuesto se utilizaba únicamente para «tapar agujeros» y como «cajón de sastre».

Incluso el vicepresidente del Ejecutivo y conseller de Transició Energètica i Sectors Productius, Juan Pedro Yllanes (Podemos) salió en defensa de la gestión del impuesto.
Yllanes –que en algún momento ha polemizado con el conseller Negueruela– le dijo a Núria Riera (PP) que no había nada que objetar a los proyectos. Precisó, incluso, que el nombre del gravamen no era ecotasa.

Yllanes respondió a cinco preguntas en el pleno. Algunas, directamente relacionadas con su departamento y otras no. En ausencia de Armengol (en Londres, igual que Negueruela) defendió la política social del Ejecutivo y la importancia que este área tenía en los Presupuestos del 2020.

Precio del alquiler

El pleno reclamó ayer al Ejecutivo autónomo que inste al Gobierno estatal a modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos para que las comunidades autónomas pueden regular los precios del alquiler. Fue una propuesta de los partidos de la mayoría, que también apoyó el PI, y a la que se opusieron Vox, Cs y PP. La misma mayoría rechazó, también, «por reiterativa y ridícula» la iniciativa para que el Govern modificara su política educativa.