El periodista Javier Chicote y el abogado y exfiscal Pedro Horrach presentaron este viernes en Palma el libro del primero, ‘Manos Limpias, manos sucias’, que aborda la historia del pseudosindicato que se especializó en ejercer acusaciones populares y que fue clave para que la infanta Cristina fuera juzgada en el ‘caso Nóos’. | Jaume Morey

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«Me hicieron daño y se lo han hecho a muchísima gente. Manos Limpias funcionaba presentando continuamente denuncias, persiguiendo la destrucción social de sus víctimas, sin importar ni cómo, ni quién estaba delante». El abogado y exfiscal Pedro Horrach, participó este viernes en Palma en la presentación del libro del periodista Javier Chicote, Manos Limpias, manos sucias, en torno al sindicato que impulsó la acusación contra la infanta Cristina en el ‘caso Nóos’ y que fue desarticulado durante el mismo juicio ante las sospechas de que requirió dinero al defensa para retirar los cargos. El juicio contra los responsables de Ausbanc y de Manos Limpias, entre ellos la abogada Virginia López Negrete, que intervino en Nóos, comienza este mes en Madrid.

Horrach relató cómo las sospechas contra el sindicato surgieron a medida que avanzaba Nóos y que él mismo viajó a Barcelona para hablar con el abogado de la Infanta. «Le pedí que lo denunciara. No recibí respuesta en ese momento». Sin embargo saluda que se destapara el caso: «Espero que el tiempo ponga todo en su lugar». También aludió a cómo el sindicato fue utilizado por distintos poderes económicos y judiciales para sostener acusaciones y abogó por la supresión de la acusación popular como figura, o al menos, la imposición de límites a su ejercicio para evitar un Manos Limpias II.

Por su parte, el autor del libro explicó cómo el sindicato tenía la imagen de que «eran los buenos de la película» por su actuación en casos como Nóos a los que habían acudido cuando ya estaban en marcha a la busca de proyección pública. «A Miguel Bernad (presidente del sindicato) y a Virginia López Negrete les volvió locos la fama». A partir de ahí cuenta en el libro cómo cayeron en las redes de Ausbanc. En la publicación también se habla de su caída tras una acusación contra el BBVA.

Villarejo y grandes poderes

Chicote relató en la presentación cómo en la caída del sindicato intervino el ahora encarcelado comisario Villarejo después de que el BBVA le encargara investigar a Manos Limpias. Relata episodios sobre cómo el sindicato cobraba dinero a cambio de interponer querellas, por parte de constructoras y de cualquiera para desacreditar a alguien. «Hay que quitar la careta a los estafadores».