La consellera en funciones, Patricia Gómez, en el centro, junto a la mesa informativa. | Laura Becerra

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Desde que se anunciara a principios de año la intención de iniciar el proceso para poder realizar trasplantes hepáticos en el Hospital Universitario Son Espases, se ha diseñado un cronograma y se han hecho varias reuniones dentro de la fase de ejecución del proyecto.

La consellera de Salut en funciones, Patricia Gómez, aseguró este miércoles durante el Día Nacional del Donante, que será necesaria una «pequeña inversión tecnológica» y la contratación de un hepatólogo y un cirujano digestivo para reforzar el equipo de trasplantes que ya existe en Son Espases aunque de momento únicamente implante riñones.

Aun así poner en marcha un programa de estas características «es muy complejo porque tienen que intervenir más de cien personas. En un trasplante participan muchos especialistas, no sólo los cirujanos», asegura el coordinador de trasplantes de Son Espases, Julio Velasco. Para él, lo importante es «hacer protocolos para formar a la gente». Una formación que se presume larga. «Según nos dijeron los mismos profesionales, necesitarán un año», señaló la consellera. Así, Patricia Gómez estimó que los trasplantes de hígado serán una realidad dentro del primer semestre de 2020.

El año pasado, en Baleares, 19 personas necesitaron un trasplante de hígado y otras 38 fueron donantes de este órgano, una cifra que permitiría la autosuficiencia del servicio. De momento los receptores tienen que desplazarse a otros hospitales de la Península.

Sin embargo, el año pasado hubo 66 donantes que cedieron hasta 216 órganos, los datos más elevados de la historia de Baleares, con una tasa de 58,9 donantes por millón de habitantes, 10 puntos más que la media estatal.

Esta cifra se está viendo superada en 2019, pues desde el 1 de enero hasta el 1 de junio ya ha habido 35 donantes, 10 más que en el mismo periodo del año anterior.

Mientras la tendencia sigue al alza, lo que sí está cambiando es el perfil del donante. El 60 % de estos proceden de accidentes cerebrovasculares agudos y poco más de un 4,5 % de accidentes de tráfico.

En Baleares, actualmente, hay unas 10 mil personas con el carné de donante de órganos, sin embargo, al no ser un documento oficial, se recomienda hacer una solicitud de últimas voluntades. «En la web de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ya se puede descargar un formulario», explicó Miguel Agudo, coordinador autonómico de trasplantes, quien destaca la importancia de las donaciones.

Donación en vivo

Si en 2015 se registraron en Baleares 5 donaciones de vivo; en 2016 se rebajaron a 3; en 2017 se hicieron 2 y el año pasado ninguna. El programa de donación renal de vivo de Baleares «está en caída libre», explicó el coordinador autonómico de trasplantes, Miguel Agudo, quien reconoció que «hay que potenciarla porque en determinados casos está muy indicada». La donación de vivo se puede hacer de riñón, de hígado e incluso de un trozo de pulmón. Uno de los factores del descenso se relaciona con el aumento de donantes fallecidos.