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Con la puesta en marcha en el Mediterráneo de un Área de Control de Emisiones, se quiere, entre otras cosas, ganar la batalla al dióxido de azufre. Las grandes embarcaciones utilizan combustibles con grandes cantidades de este componente contaminante, cuyo uso ya no se permite en tierra.

Según datos facilitados, a partir de la conferencia Reducir la contaminación del aire de los barcos en el mar Mediteráneo, la prohibición del dióxido de azufre evitaría la muerte prematura de unas 6.000 personas al año; además de unos beneficios económicos de entre 8 y 14 millones de euros.

Desde Alianza Mar Blava, han explicado que a nivel ambiental el dióxido de azufre provoca que se acidifiquen las aguas, lo que, entre otras cuestiones, no permite la formación de conchas en los moluscos.

¿Qué implicaría?

Según informa Carlos Bravo, de crearse este área los buques del Mediterráneo se verían obligados a cambiar sus combustibles, prohibiendo la emisión de más de un 0,1% de azufre.

En el norte de Europa, donde ya se hace desde 2015, se redujeron de manera inmediatamente un 80% las emisiones y también las cifras de muertes prematuras por contaminación atmosférica.