Eduardo López, presidente de la Asociación de Constructores. | ARCHIVO

6

La inversión privada y pública en el sector de la construcción de Baleares en 2018 alcanzó los 1.994 millones de euros, un 15,3 % más que en 2017 y la cifra más alta de la última década, según los datos presentados este jueves por la Asociación de Constructores de Baleares. Pese a que el sector encadena ya seis años de crecimiento de la inversión, su presidente, Eduardo López, dejó claro que se trata de una evolución «moderada», ya que en los años de la crisis se registraron cifras «muy bajas».

La cifra de inversión del pasado año es similar a la del 2003, justo antes del boom inmobiliario, por lo que los constructores descartaron estar en una nueva burbuja. De hecho, los casi dos mil millones que se invirtieron el pasado año están por debajo de los poco más de tres mil millones invertidos en 2006. Sin embargo, el encarecimiento de la vivienda ha provocado que pese a que los niveles de inversión son similares a los de 2003, el número de viviendas que se construyen es muy inferior. En la actualidad, en el conjunto de las Islas se están edificando 3.370 viviendas, prácticamente la mitad de las 7.290 de 2003.

«Esto se debe a que ahora el precio es mayor y que se ha construido más vivienda unifamiliar, destinada a segmentos de alto poder adquisitivo», indicó López, quien reconoció las dificultades de acceso a una vivienda asequible por parte de la clase media.

Ante esta problemática, la patronal reivindicó de nuevo a la Administración medidas legislativas que favorezcan la construcción de viviendas destinadas a este colectivo, que van desde cambios normativos en los planeamientos urbanísticos a mayores ayudas para la financiación.

Sobre las ayudas económicas, el vicepresidente primero de la asociación, Óscar Carreras, lamentó que dejaran de otorgarse en 2012, «lo que imposibilita a muchos ciudadanos acceder a financiación de los bancos». Asimismo, desde la patronal lamentaron que las políticas de vivienda pública van dirigidas a la promoción de VPO destinada al alquiler pero no hay ayudas a la compra, por lo que no se construye VPO con capital privado «y la oferta es mucho menor».