Biel Ferragut, Manoli Cañadillas, Maite Vizcaíno y Toni y Laura Gost, ayer en Madrid. Fotos: J. S. | José Sevilla

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Emotivo homenaje a Agustín Comerón e Isabel Gost, los dos pilotos mallorquines fallecidos en Mali a causa del accidente aéreo de la compañía SwiftAir en 2014, en el que perdieron la vida 116 personas. Este domingo, en los jardines de la T2 del aeropuerto Adolfo Suárez - Madrid Barajas, se instaló una placa en recuerdo de las personas siniestradas.

Hubo unos 200 asistentes en un «emotivo, sincero y sencillo acto», en palabras de Maite Vizcaíno, –viuda de Agustín Comerón, comandante del vuelo–, logrado tras cinco años de lucha con Fomento. Vuestro amor deja una memoria que nadie puede borrar. Es la frase que figura en la placa, bajo los nombres de la tripulación.

«No puede ser que un piloto tan experimentado como mi marido o una copiloto con años de vuelo como Isabel Gost no hicieran nada durante los seis minutos que duró la caída. Además, la caja negra estaba inoperativa», señaló Vizcaíno, minutos antes de que se descubriera la placa en recuerdo de su marido, el comandante Agustín Comerón –natural de Badajoz, con 20.000 horas de vuelo y vecino de Sa Cabaneta desde 1994–; de Isabel Gost, de una familia de Sa Pobla muy conocida y con 20 años de experiencia; del sobrecargo Miguel Ángel Rueda; de los auxiliares Raúl Montero, Federico Cárdenas y Rafael Gasanalieb, y de todo el pasaje.

«Sentimos una emoción muy grande. La familia está muy afectada», dijo la cuñada de Isabel Gost, Manoli Cañadillas, quien acudió a Madrid con sus dos hijos y el primer edil de Sa Pobla, Biel Ferragut.

«Mi suegra y los hermanos de Isabel están destrozados. Al menos ahora tendremos un recuerdo de ellos porque desaparecieron lejos. Isabel era muy conocida y querida en Sa Pobla. Era una mujer emprendedora, con carisma y un gran corazón», apuntó. «Una mujer luchadora», apostilló el alcalde pobler.

«Por fin tendemos un lugar al que acudir y en el que todo el mundo podrá recordaros», leyó Vizcaíno. «Dicen que nadie muere si no cae en el olvido; vosotros nunca moriréis», concluyó. «Agustín los cuida a todos desde el cielo», dijo al finalizar el acto la madre de Miguel Ángel Rueda.