Aina Picó, a la derecha, con el grupo de niños que ensaya ‘nadales’. | T. Ayuga

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El Col·legi Jafudà Cresques cuenta con 475 alumnos de 27 nacionalidades que hablan 17 lenguas diferentes. El 72 % de los alumnos es extranjero o hijo de extranjero. Y el 42 % no tiene ni el castellano ni el catalán como lengua familiar.

Cualquiera se echaría atrás ante estos datos, imaginando una realidad muy problemática. Es todo lo contrario. El colegio se ha convertido en un referente pedagógico y para el barrio, con múltiples actividades y conexiones con la vida de la populosa zona de Pere Garau para generar una auténtica comunidad educativa.

El Jafudà Cresques participa de la Taula Infantil i Juvenil de Pere Garau, con casi una veintena de entidades integradas, incluidas las de educación de adultos y las de los colectivos de inmigrantes extranjeros. La directora del centro, Aina Picó, explica que «una de nuestras prioridades es la relación con el barrio. Queremos ser una escuela viva, abierta y transformadora, conectada con la realidad y con el entorno, y cercana a las familias. De hecho, entidades cívicas del barrio realizan actividades en nuestro colegio».

«Asumimos nuestra gran diversidad de alumnos con normalidad y naturalidad porque así es el barrio. Claro que hay dificultades lingüísticas y curriculares, y en la organización del centro, pero, para nosotros, un equipo de 35 docentes y una orientadora, la diversidad cultural es un hecho enriquecedor», señala la directora.

En el Jafudà Cresques no sólo hay una gran diversidad de alumnos inmigrantes. Éstos llegan a lo largo de todo el curso, incluso en el mes de mayo. Aina Picó indica que «sólo pediríamos más formación para la transformación pedagógica, aunque aquí nos formamos con cada día de trabajo y reducir las ratios. El problema es que ya no hay más espacio físico para una ampliación».

La coordinación con los servicios públicos municipales y el centro de salud es importante, pero también se realizan actividades compartidas con el otro colegio público del barrio, Son Canals, y con los concertados Sant Josep Obrer y Sant Francesc d’Assís, en un ejemplo de colaboración entre diferentes tipos de enseñanza.