El biologo Francisco J. Ayala, investido Doctor Honoris Causa por la Universitat de les Illes Balears (UIB). | Pere Bota

1

La Universitat de les Illes Balears (UIB) ha decidido este martes mantener el 'honoris causa' al biólogo Francisco Ayala ante la «falta de causas suficientes» para iniciar su revocación.

Según han señalado fuentes de la UIB, el tema se ha tratado en el Consejo de Gobierno de la Universidad, que es el órgano que en su día acordó la concesión del 'honoris causa' y el único que puede revocar la misma.

De este modo, cuando se conoció la expulsión de Ayala de la Universidad de California (UCI) tras varias demandas de acoso sexual, el consejo de gobierno de la UIB decidió recabar más información y ponerse en contacto con las otras 11 universidades españolas en las que el biólogo es doctor 'honoris causa'.

A continuación, se acordó esperar a que la Universidad Autónoma de Baleares (UAB) y la del País Vasco realizasen unos informes aclaratorios con el fin de que los centros españoles diesen una respuesta unánime.

De este modo, este mismo martes se han conocido las conclusiones de dichos informes, que han determinado que «no existen causas suficientes para iniciar un proceso de revocación del 'honoris causa', sin perjuicio de que las conductas denunciadas puedan ser reprobables».

La Universidad de California Irving (UCI) obligó a Ayala a dimitir el pasado mes de junio de todos sus puestos en el centro, después de que una investigación interna comprobara la veracidad de una serie de demandas de acoso sexual.

La investigación comenzó en noviembre de 2017 y finalizó en mayo de 2018. Durante este periodo fueron entrevistados más de 60 testigos, además de las cuatro denunciantes de la Facultad de Ciencias Biológicas, la profesora Kathleen Treseder; la profesora Jessica Pratt, la vicedecana Benedicte Shipley y la estudiante Michelle Herrera.

El rector de la universidad, Howard Gillman, aplaudió en un comunicado la «valentía» de las denunciantes y se disculpó porque hubiesen experimentado un «comportamiento inadecuado» por parte de un miembro de la facultad. Así, señaló que el comportamiento del profesor Ayala «desafió» sus creencias fundamentales y fue «inconsistente» con las políticas de la universidad.

Como consecuencia, el biólogo español presentaró su dimisión el pasado 1 de julio y decidió que se abstendría de participar en futuras actividades universitarias.

Los asesores de diversidad de UCI proporcionaron a los estudiantes, el personal y la administración de la escuela servicios de asesoramiento y educación adicional relacionada con el acoso. Además, la universidad se comprometió a proporcionar un entorno en el que las ideas y el conocimiento «puedan prosperar sin temor al acoso, maltrato o represalias».