Las demandas por hipotecas siguen llegando casi en masa a los tribunales. | Efe

Hipotecas gratuitas por una claúsula abusiva. Tanto el juzgado de Primera Instancia de Palma como la Audiencia Provincial han dictado varias sentencias en las que obligan a entidades bancarias a devolver todos los intereses cobrados por utilizar una fórmula para calcularlos perjudicial para los consumidores.

Se trata de las devoluciones de dinero más elevadas a los clientes, por encima incluso de claúsulas suelo ya que la entidad tiene que reintegrar todo lo que ha ingresado en concepto de intereses y, al ser anulado este punto del contrato pasa a no cobrar nada por la hipoteca. El cliente sólo devuelve el capital.

Se trata de la denominada cláusula 360’. Las entidades bancarias la empleaban en sus fórmulas para calcular los intereses a pagar por una hipoteca el «año comercial» en lugar del natural. Para simplicicar los cálculos usaban 12 meses de 30 días. Esa cifra servía, en algunos casos, para incrementar hasta en un 1,7 por ciento los intereses que tenía que pagar el cliente. Esa ‘trampa’ ha pasado a ser considerada una claúsula abusiva por los tribunales.

Sentencia

Una sentencia reciente del juzgado de Primera Instancia 17, el que centraliza todas las reclamaciones por abusos hipotecarios, señala: «El pacto que determina el cálculo de los intereses con exclusión del año natural debe reputarse abusivo y, consiguientemente, nulo por comportar un injustificado desequilibrio en las posiciones de las partes que redunda inexorablemente en perjuicio del consumidor».

La dificultad para los consumidores en torno a esta claúsula estriba en identificar si se ha usado una fórmula abusiva o no. De hecho, algunas sentencias de la Audiencia Provincial han rechazado reclamaciones por falta de prueba. En concreto, en una de ellas recordaba que a quien corresponde demostrar el uso de una fórmula trampa es al consumidor: «Sin esta prueba se trataría no de un supuesto de cláusula abusiva sino de incorrecto cálculo del interés por la entidad prestamista». Si es abusiva, se anula toda la claúsula y no se vuelve a cobrar intereses

Esta cláusula es ahora una de la que más discuten los bancos ante los tribunales. En torno al resto de reclamaciones habituales como las suelo, las comisiones de apertura o los gastos de tasación y notaría hay ya un cierto criterio asentado que agiliza las reclamaciones y que lleva a que, muchas condenas a los bancos ya no se recurran ante la Audiencia Provincial.