Cort está pintando el espacio que podrán ocupar las terrazas y en muchas no cabe prácticamente ni la mesa. | Redacción Local

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«Nos sentimos perseguidos por el Ajuntament de Palma porque nos están multando por cosas menores». Así de contundente se muestra el presidente de la Asociación de Restauración de Mallorca, Alfonso Robledo, que expresa el sentir de los empresarios que gestionan locales con terrazas.

La sensación de los restauradores está motivada por el incremento de inspecciones y multas que el Pacte está realizando este año. En concreto, entre enero y el 18 de septiembre del presente ejercicio han sido multadas 416 terrazas, mientras que en todo el año 2017 fueron sancionadas un total de 287. Se trata de un 44,9 % más. Además, las multas de este año aumentarán, ya que aún no han sido tramitadas todas las que han puesto los agentes de la Patrulla Verde.

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Robledo precisa que es partidario de que el Consistorio multe a los infractores, ya que también suponen una competencia desleal para los empresarios que cumplen las ordenanzas. Sin embargo, cree que el gobierno tripartito de Cort está multando a los empresarios por cuestiones menores. En este sentido, destaca que el principal motivo de sanción es no exhibir la licencia (181 multas en lo que va de año) y otro que también ha supuesto un número importante de sanciones es el de no tener la ficha visible (46). Además, reprocha que las sanciones son muy altas (hasta 750 euros por las faltas leves), lo que descuadra las cuentas de restauradores. «Somos pequeños empresarios y no nos pueden freír a multas por tonterías porque peligran muchos puestos de trabajo». En este punto, sostiene que hace unos años sí había terrazas sin licencia, pero asegura que esto ya no ocurre, en parte -asegura- por el trabajo de concienciación sobre la necesidad de cumplir la normativa que se ha realizado desde la Asociación de Restauración.

Robledo también anuncia que van a solicitar una reunión con el alcalde Antoni Noguera para solicitarle que modifique la nueva ordenanza de ocupación de la vía pública; está en vigor desde el 5 de septiembre, pero aún no se está aplicando ya que afectará a las nuevas licencias. Los restauradores consideran que es más adecuado que las licencias se concedan por mesas y sillas, en lugar de por metros cuadrados, ya que es más realista. Así, argumenta que muchos restauradores son multados porque los clientes mueven las sillas para poder estar más cómodos y se salen del espacio autorizado. Además, advierte que con la nueva delimitación de terrazas este problema se agravará, ya que se ha reducido el espacio y en muchos casos no caben ni las mesas.

Los restauradores también estudian si llevan al Ajuntament a los tribunales por las tasas que pagan por las terrazas, puesto que entienden que no están avaladas por un informe económico. En el caso de que finalmente lo hagan, la intención es reclamarle a Cort el dinero que entienden que les ha cobrado en exceso durante los últimos cinco años.