El nivel de consumo en la oferta de restauración es inferior al registrado en el verano de 2017, según la patronal. | Julián Aguirre

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La oferta de restauración de Mallorca registra una caída de hasta un 20 % en su volumen de negocio en lo que va de verano respecto a 2017, circunstancia que la patronal de Restauración Mallorca achaca al efecto negativo que han tenido las limitaciones al alquiler turístico vacacional.

El presidente de esta patronal, Alfonso Robledo, afirma que la evolución de las ventas «ha ido a peor desde mayo, principalmente porque han llegado menos turistas de alquiler vacacional a la Isla, lo cual ha tenido un impacto negativo en los negocios de bares, cafeterías y restaurantes de Mallorca».

Robledo añade que mayo y junio fueron peores en comparación con el pasado año «porque al efecto negativo de las limitaciones administrativas hay que sumar las adversas condiciones climatológicas que han imperado en la Isla e estos meses».

Apunta que en julio, también por los mismos motivos, la facturación media ha bajado un 20 %, «circunstancia que mejoró un poco en la primera semana de agosto, pero en estos momentos estamos en los mismos niveles de ventas de mayo y junio, lo cual es más que preocupante».

La encuesta realizada por la patronal entre las empresas asociadas «da unos resultados más que concluyentes, ya que la mayoría de las respuestas inciden en que en las zonas vacacionales de Mallorca ha bajado el número de turistas procedentes de las plataformas de alojamiento turístico, que son los que incrementan el volumen de negocio en bares, cafeterías y restaurantes», puntualiza Robledo.

Desde Restauración Mallorca se resalta, además, que no son el único sector que ha resultado perjudicado por la caída de este tipo de alquiler.

«En Palma nuestro sector y el del comercio no funcionan como el pasado verano y lo mismo sucede en el litoral y pueblos de la Isla. Esto es algo que las administraciones tienen que tener en cuenta a la hora de regular todo lo concerniente al alquiler turístico», puntualiza Robledo.

Esta patronal entiende que la regulación y la normativa se tienen que cumplir, de ahí que exigen al Govern y al Consell de Mallorca la máxima rapidez para que se solventen los vacíos legales que actualmente sufre el sector.