Imagen del servicio de transporte escolar en Puigpunyent. | M. À. Cañellas

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Los ciudadanos de Baleares podrán aprovechar las líneas de transporte escolar para desplazarse a sus puestos de trabajo o a los lugares que deseen en el mismo viaje que los escolares. El Plan de Movilidad que acaba de aprobar el Consell de Govern incorpora la propuesta de poner en marcha un nuevo marco regulador que permita compatibilizar el transporte escolar con el transporte regular de viajeros. El plan, elaborado por la Conselleria de Territorio, señala que en la actualidad existen 237 rutas de transporte escolar que dan servicio a un total de 304 centros en todas las Islas. La mayoría de estas expediciones no están plenamente ocupadas y quedan plazas libres que son las que se pondrán a disposición de los ciudadanos para sus desplazamientos al trabajo o a cualquier otro lugar.

El plan incluye la posibilidad de que cualquier ciudadano pueda hacer uso de este servicio, con una salvedad: quedarán fuera quienes consten como autores de delitos de naturaleza sexual. Para poder hacer uso de este servicio, el Govern propondrá que los ciudadanos interesados se inscriban, aporten el certificado de este tipo de delitos, obligatorio en los servicios escolares, y añadan un número de cuenta bancaria. La solicitud del servicio se hará vía telefónica o por internet y el pago se hará a posteriori para evitar que los autobuses dispongan de máquinas validadoras. El chófer del autobús constataría la identidad de la persona a través de un listado que obtendría mediante la comunicación previa.

El Govern calcula que el año que viene estarán listas las modificaciones legislativas para que este plan se ponga en marcha de forma escalonada en las Islas: en 2019 ya sería posible utilizar este servicio en Mallorca y Menorca y en 2020 se extendería Eivissa. Se calcula que el coste será de dos millones de euros y con una demanda de tan solo cuatro viajeros por ruta y día se podrían llegar a 250.000 viajeros al año.

Para tratar de bajar la presión y el uso del vehículo privado en las carreteras de las Islas, el Plan establece también la posibilidad de alargar el transporte escolar a al Bachillerato y extenderlo además a los colegios privados concertados y a módulos de FP. El Govern balear cree que, de esta forma, se potencia continuar con los hábitos de movilidad sostenible entre la población joven, a la par que se evita que opten de forma prematura por el uso del coche o la motocicleta.

Además de esta novedosa propuesta, el plan detalla el coste definitivo de las inversiones en materia ferroviaria, que suman 847,95 millones de euros. De todos los proyectos incorporados en el plan, el más costoso es el corredor entre Palma y Llucmajor, que supondría una inversión de 183,95 millones de euros. Se calcula que podrían llegar a usarlo 6,1 millones de usuarios en las hipótesis más optimistas. La segunda obra más cara es la construcción del tranvía Palma-aeropuerto, con un coste de 157,5 millones de euros. Esta sería la línea más utilizada por los ciudadanos ya que su previsión es que podrían llegar a usarla 7,9 millones de usuarios, según las previsiones más optimistas.