La decisión del Consell de Mallorca de importar residuos en barco para tratar de abaratar la tarifa de la incineradora provocó una enorme contestación social por parte de los ecologistas y de los partidos de izquierda. El Pacte paralizó la importación cuando llegó al poder. | Jaume Morey

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El Govern balear ha aprovechado el visto bueno a Tirme para ampliar el vertedero de cenizas de la incineradora para prohibir la importación de residuos, al menos de forma temporal. La Comissió de Medi Ambient del Govern acaba de firmar la autorización para ampliar el vertedero de cenizas y, de paso, ha incorporado la prohibición de importar residuos de fuera de Mallorca hasta que no está aprobada la revisión del plan director de residuos.

El acuerdo de la Comissió de Medi Ambient precisa, de hecho, que no se autorizará la importación si las cenizas resultantes se tienen que depositar en el vertedero ampliado. Es decir, si Tirme decide importar residuos tendrá que llevarse fuera de la Isla las cenizas resultantes de esta combustión. De facto, es una prohibición de importar residuos.

Más cenizas

Tirme, la empresa que gestiona el tratamiento de los residuos de Mallorca, ha pedido permiso para ampliar el vertedero donde se depositan las cenizas producto de la quema de basuras.

Al actual vertedero apenas le quedan cuatro meses de vida útil, hasta mayo de este año, por lo se ha autorizado un recrecimiento del actual vertedero, hasta los 20 metros de altura, mientras se construye la ampliación del actual.

Las cenizas que se producen con la quema de las basuras son tóxicas, por lo que deben pasar por un proceso para evitar la contaminación. Este proceso consiste en mezclarlas con cemento y depositarlas en un vertedero de seguridad, impermeabilizado para evitar fugas.