Imagen de la planta incineradora, en Son Reus. | Nekane Domblás

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El Consell de Mallorca volverá a congelar la tasa de incineración el año que viene ya que la empresa concesionaria del servicio, Tirme, ha presentado una propuesta de tarifa de 126,74 euros. No solo se congela, sino que experimenta una bajada imperceptible de 0,06 céntimos de euro.

Fuentes del Departament de Medi Ambient del Consell confirmaron que, con esta propuesta, se da por hecho que la tasa se mantendrá en 2018 al mismo nivel que el año anterior y recalcaron, además, que en esta ocasión la bajada se producirá sin que se haya tenido que recurrir a la importación de residuos.

Importación

El PP consiguió mantener la tasa con diversas medidas entre las que destacó la importación de residuos procedentes de Italia, pero en cuanto el pacte llegó al poder en la institución paralizó la entrada de estos residuos, aunque aún supusieron algunos ingresos extra en la tarifa que se aprobó el año pasado.
En la configuración de la tarifa de la incineración, hay varios factores que se deben tener en cuenta.

El más importante es, obviamente, el número de toneladas de basura que llegan a los hornos de Son Reus. La previsión es que lleguen más toneladas tanto por la mejora económica como por el aumento en el número de turistas a la Isla.

Inversiones

En la tasa se incluye la amortización de las inversiones realizadas por Tirme y el precio al que se paga la energía que produce la planta de Son Reus. El Gobierno de Mariano Rajoy aprobó hace un año una serie de primas energéticas para los territorios insulares.

Eso significa que Tirme ingresa más dinero gracias a la energía que produce en la planta de Son Reus. Ese dinero de más es el que después no repercute en la tarifa, que de esta forma es más barata.
El Consell de Mallorca deberá analizar ahora la propuesta de tarifa y determinar si acepta la propuesta o introduce modificaciones, aunque lo normal en estos años ha sido aceptar la propuesta de Tirme. La tarifa debe aprobarse en un pleno de la institución de manera inicial y someterse a un periodo de exposición pública de al menos un mes.

La tarifa definitiva la fijan en muchas ocasiones los ayuntamientos ya que al coste de la incineración de los residuos, algunos municipios añaden el de la recogida, además de otros asuntos que o guardan relación con la eliminación de residuos, como son las tasas de agua en algunos casos.