La contaminación media de dióxido de nitrógeno en el aire de Palma se sitúo en 2016 en 37 microgramos por metro cúbico, un 7,5 % por debajo del límite a partir del cual se considera nocivo para la salud, que es de 40 mg/m3. | R.D

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La contaminación media de dióxido de nitrógeno en el aire de Palma se sitúo en 2016 en 37 microgramos por metro cúbico, un 7,5 % por debajo del límite a partir del cual se considera nocivo para la salud, que es de 40 mg/m3.

En los últimos cinco años la media se ha situado siempre en ese mismo valor a excepción de 2015, cuando alcanzó los 39 mg/m3, algo que tiene que ver tanto con la contaminación que producen los vehículos a motor como con factores meteorológicos.

Ante esta situación, «se ha considerado conveniente actuar», ha subrayado hoy la Conselleria de Territorio, Energía y Movilidad, que ha anunciado el inicio del proceso para dotar a la capital, el núcleo más contaminado de las islas, de un nuevo Plan de Mejora de la Calidad del Aire.

«Aunque legalmente no existiría la obligación de modificar el plan actual», el departamento que dirige Marc Pons cree necesario revisar el programa de actuación vigente, para lo que se han concertado el Govern, el Ayuntamiento de Palma y el Consell Insular.

Además del trabajo de las instituciones, se ha abierto un periodo de participación para que ciudadanos y entidades puedan presentar sus propuestas hasta el 8 de mayo.

El plan vigente es una renovación del elaborado en 2008 que se realizó a partir de que en 2010 y 2011 se superara el valor recomendado de presencia en el aire de dióxido de nitrógeno.

De cara al futuro se plantearán medidas para tratar de reducir el tráfico de vehículos a motor, como la potenciación de los automóviles eléctricos y del transporte público, la promoción del uso de bicicletas y del desplazamiento a pie y el establecimiento de aparcamientos disuasorios.