Obras en uno de los túneles. | Lluc Garcia

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El Ferrocarril de Sóller dejará de prestar servicio a partir del día 7 de noviembre y hasta el 31 de enero, ambos incluidos, para realizar obras en el llamado «túnel largo» o mayor, incompatibles con la circulación de trenes.

La paralización del servicio durante los meses de invierno ha sido la tónica en los últimos años debido a que la compañia aprovecha la temporada baja para llevar a cabo obras de mejora y mantenimiento en la vía férrea. Sin embargo hasta ahora la parada era de solamente dos meses, mientras que este año será de casi tres debido a «circunstancias especiales».

Según ha explicado el presidente de la compañía, Óscar Mayol, el motivo de esta larga interrupción es «la necesidad de arreglar un tramo de unos 60 metros de la bóveda de este túnel, una galería centenaria que con el tiempo ha experimentado pequeños movimientos que se deben revisar y reforzar».

Además se va a proyectar cemento para refozar las bóvedas naturales de los túneles número uno y dos. La inversión será «elevada» según Mayol aunque todavía «no se ha cerrado el presupuesto», aunque no duda que «redundará en una mejora de la seguridad y de la vida de la infraestructura».