Diego Torres con su mujer Ana María Tejeiro y el abogado de ambos Manuel González Peeters (d), a su llegada a la Escuela Balear de la Administración Pública (EBAP), donde este martes se celebra la sexagésima sesión del juicio del caso Nóos en la que continuará la presentación de los informes de las defensas. | Efe

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La defensa de Diego Torres ha acusado al fiscal anticorrupción Pedro Horrach de convertir el juicio del caso Nóos «en una ceremonia para la distracción del vecindario» y ha apuntado a las «disparatadas soflamas» en las que ha basado sus acusaciones durante la vista oral, llegando incluso a aludir a la «torpeza probatoria» por parte del Ministerio Público.

El abogado Manuel González Peeters ha arrancado la exposición de su informe final con duras críticas a la actuación del fiscal, al achacarle el haberse «parapetado en que es garante de la legalidad vigente» y haber sustentado sus acusaciones en un continuo «porque sí».

El letrado, al inicio de su intervención, ha criticado en esta línea el «defectuoso cumplimiento de la carga de la prueba».

«Me da la impresión de que no he estado en este juicio», ha manifestado González Peeters, quien se ha respondido que «sí, yo sí que he estado» y quienes no lo han hecho son las acusaciones, que «debieron de alquilar un minibús» para irse a Randa con quienes debían declarar «para ver si estos eran imbuidos por la ciencia infusa».

«Todas las acusaciones se han ido al garete», ha espetado González Peeters, quien ejerce la defensa tanto de Torres -para quien el Ministerio Público reclama 16 años y medio de cárcel- como de la mujer de éste, Ana María Tejeiro -quien se enfrenta a una petición de dos años-.