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El Parlament balear ha rechazado este martes «categóricamente» cualquier medida «coercitiva» por parte del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas contra las comunidades autónomas por incumplimiento de los objetivos del déficit público.

La iniciativa ha sido propuesta y defendida en el pleno del Parlament por el PSIB-PSOE y ha contado con el apoyo de todos los partidos, salvo el voto contrario de PP y C's.

El portavoz del grupo parlamentario del PSIB, Andreu Alcover, ha declarado que Balears reclama al Gobierno lo que le toca porque las islas se niegan «a recortar en derechos y gasto».

Los socialistas han valorado que la presidenta del Govern, Francina Armengol, y la consellerra de Hacienda y Administraciones Públicas, Catalina Cladera, se hayan reunido en Madrid con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para abordar las exigencias del Gobierno del cumplimiento del límite de déficit autonómico.

«Para el Govern del cambio es prioritario reclamar al Gobierno de España lo que nos corresponde», ha apuntado Alcover, que se ha estrenado hoy como portavoz del grupo parlamentario del PSIB en el pleno de la cámara legislativa.

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«Nos negamos a recortar en derechos y gasto», ha incidido Alcover, que ha detallado que Balears es la última comunidad en gasto público respecto al PIB.

«Lo importante hoy no es profundizar en los recortes que nos reclaman desde Madrid y que nos negamos a hacer, sino mejorar una situación financiera que según Airef (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) es positiva y controlada», ha incidido.

La iniciativa socialista formaba parte de una proposición no de ley del PSIB por la que el Parlament insta al Govern a «avanzar hacia una fiscalidad más verde».

Con tal motivo, se propone la elaboración de un estudio de la implantación de nuevos tributos ambientales sobre aquellas actividades que generan impactos negativos sobre el medio ambiente, en especial las actividades contaminantes y las que consumen recursos no renovables.

También se propone la implantación de deducciones fiscales para aquellas prácticas que generen impactos positivos sobre el medio ambiente, en especial, el uso de energías renovables y la instalación de tecnologías limpias en actividades contaminantes.

Estos puntos de la iniciativa socialista sobre una «fiscalidad más verdes» y el estudio han contado con los votos de los partidos que apoyan la gestión del Govern y de C's; el PI se ha abstenido y el PP ha votado en contra.