El metro, a su paso por la estación de Son Sardina.

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El metro que usan 700.000 viajeros al año tiene un coste de 25 millones de euros. Para que fuera rentable, cada billete de metro de ida o de vuelta desde la Universitat tendría que costar 35,7 euros en lugar del 1,6 euros que cuesta el billete sencillo en la actualidad. Al Govern le saldría más barato pagar un viaje en taxi a cada usuario del metro y cerrar la instalación.

Cuando Jaume Matas presentó el proyecto de metro en el año 2004, las previsiones apuntaban a que el coste sería de 90,8 millones de euros y que en el primer año de funcionamiento de la instalación lo utilizarían cuatro millones de viajeros. Las cifras reales han quedado muy lejos de aquellas previsiones ya que mientras que el gasto se ha disparado hasta los 350 millones, la cifra de pasajeros se ha reducido hasta los 700.000 del año pasado.

La Conselleria de Territori, que dirige Joan Boned, ha encargado un estudio de viabilidad para determinar qué alternativas hay para obtener rentabilidad de esta infraestructura deficitaria. El Govern abona actualment por el Metro 22 millones anuales, el coste del préstamo, más de tres de mantenimiento, hasta 2029.