La planificación de Treball de la Inspección de Trabajo intensifica la vigilancia de los riesgos muscoesqueléticos, que incluye camareras de piso, handling y sector sanitario, jardinería, fabricación de productos metálicos e industria de alimentación. | LAURA L. MARIN

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El Govern no cede en su lucha contra la precariedad laboral y en la mejora de la calidad de la ocupación. De cara al próximo año, la planificación autonómica de la actividad de la Inspección de Trabajo se incrementará un 6,5 % y se incidirá, por primera vez, en el control de los contratos parciales y de las horas extra. Así se acordó en la comisión tripartita de Inspección de Trabajo y Seguridad Social de este miércoles, en la que participan Govern, Gobierno y agentes sociales y económicos.

El próximo año, la Conselleria de Treball, Comerç i Indústria planificará más del 46 % de las órdenes de inspección, mientras que el Estado planificará el 49 %, de modo que habrá un mayor equilibrio entre ambas administraciones, según detallaron el conseller del ramo, Iago Negueruela, y la directora general de Treball i Salut Laboral, Isabel Castro. El 5 % restante de actuaciones se planifican durante el año. En total, se llevarán a cabo 17.189 inspecciones laborales en el 2016, de las que 7.736 corresponden a la Administración autonómica.

En el ámbito de la salud laboral, que también planifica la Conselleria, se realizará una campaña sobre el amianto y se incrementará un 144 % la vigilancia en los sobreesfuerzos físicos, con especial atención a los riesgos muscoesqueléticos. Esto es, camareras de pisos, handling y sector sanitario, jardinería, fabricación de productos metálicos e industria de alimentación.