El presidente Mariano Rajoy saluda a Felipe VI a su llegada al Palau de Marivent, donde se ha entrevistado con el Monarca. | Joan Torres

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llegado este viernes pasadas las 19:00 horas al Palacio de Marivent para reunirse con Felipe VI en el único despacho que ambos celebran este verano en la residencia de verano de la familia real.

A su llegada a Marivent desde la Base de Son Sant Joan, donde le recibió la delegada del Gobierno en Balears, Teresa Palmer, Rajoy ha sido acompañado por el jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, hasta la entrada del palacio, donde don Felipe le ha estrechado la mano y ambos han intercambiado sonrientes unas palabras, antes de posar ante las cámaras y saludar a los periodistas.

El presidente del Gobierno, que ha llegado a Palma después de pasar unos días en el Parque Nacional de Doñana, tiene previsto comparecer ante los medios informativos tras la reunión y quedarse en Marivent para asistir a una cena ofrecida por el Rey, antes de reanudar sus vacaciones junto a su familia en Ribadumia (Pontevedra).

Rajoy descarta cambiar la Constitución

Rajoy ha explicado que en esta legislatura no se va a hacer una reforma de la Constitución y, desde luego, «ninguna se hará con los parámetros» que plantean los independentistas catalanes, que lo que quieren es «liquidar la soberanía y la unidad de España».

El presidente, que ha ofrecido una rueda de prensa tras despachar con el Rey en el Palacio de Marivent, ha señalado que no se niega a una reforma, pero «con el consenso de la una gran mayoría de los partidos».

El presidente del Gobierno respondía así al debate abierto tras las declaraciones del ministro de Justicia, Rafael Catalá, que expresó este jueves la disposición del Gobierno a una futura reforma de la Constitución en casos concretos, como podría ser la delimitación de competencias del Estado y de las comunidades autónomas.

Mariano Rajoy, que ha asegurado no haber hablado de este tema con el Rey, a las preguntas de los periodistas ha respondido que «una cosa es lo que los independentistas digan y otra la reforma de Constitución que se pueda hacer en las Cortes» y con la que ellos «no se van a quedar contentos», porque ninguna reforma se va a «plantear con los parámetros que ellos plantean», ya que lo que quieren es «liquidar la soberanía y la unidad de España».

Rajoy, que se ha mostrado más abierto que en otras ocasione a una reforma constitucional, ha puesto en valor la Carta Magna como «garantía de derechos y libertades de los ciudadanos, y de igualdad oportunidades».

«Gracias a ella, España ha sido uno de los países del mundo donde más ha crecido la renta per capita, nos ha permitido entrar en Europa y, a partir de ahí, se puede modificar, como ya se hizo dos veces», una para que pudieran votar en la municipales los ciudadanos europeos y una segunda para priorizar el pago de la deuda, ha añadido.

El jefe del Ejecutivo ha aclarado que «se pueden hacer muchas cosas», como hacer más «entendible» las competencias de las comunidades, pero «cada legislatura tiene sus prioridades y esta tenía una por encima de todo, que era evitar quiebra de España y el el rescate para empezar a crecer».

«No me niego a hablar de una reforma constitucional, pero para ello me gustaría que hubiera el máximo consenso posible de todos los partidos», ha concluido.

José Ramón Bauzá

Por otra parte, Rajoy ha afirmado sobre la dimisión del expresidente del PP de Baleares José Ramón Bauzá que ha sido «una decisión adoptada» por la dirección regional que él respeta y ha dicho que Miquel Vidal tiene el respaldo de la dirección nacional.

Preguntado sobre si la dimisión de Bauzá tranquilizará al PP en Balears, Rajoy ha respondido que respeta dicha decisión y ha añadido que a Bauzá le tocó gobernar «en un momento de extrema dificultad» económica «como le ha tocado a otros», ha apostillado.

Ha sostenido que el secretario general del partido en la región, Miquel Vidal, que presidirá el partido de forma interina hasta el próximo congreso regional, cuenta, al igual que «todos los militantes», con el respaldo de Génova.

10.000 millones

En otro orden, ha avanzado que en 2016 las comunidades autónomas recibirán 10.000 millones más que este ejercicio gracias, básicamente, al crecimiento económico, y que el año que viene habrá que hablar del modelo de financiación autonómica.

Al presidente del Gobierno, según ha dicho, le parece bien que defiendan sus intereses y se ha mostrado abierto a cambiar el modelo, que tiene que procurar conciliar los intereses «de todos».

Tras afirmar que, en su opinión, el modelo de financiación vigente «no es bueno», ha recordado que fue aprobado por el PSOE con el voto en contra del PP.

Si no se ha modificado en esta legislatura, ha explicado, ha sido, en primer lugar, porque la prioridad era salir de la crisis y crecer económicamente y, segundo, «porque no había nada que repartir», no había dinero para poder establecer un nuevo sistema.

Lo primero que hay que hacer, ha continuado, es «generar riqueza» para que haya recursos y, precisamente debido a ese crecimiento que ya se está produciendo, las comunidades dispondrán de diez mil millones de euros más que en 2015.

«Pero no lo van a recibir porque lo diga yo, lo van a recibir porque ha aumentado la actividad económica y, por tanto, la recaudación».

De esos diez mil millones adicionales, ha dicho, solo una pequeña parte responde a una decisión del Gobierno, la dedicada a financiar a los territorios que no pueden ir a los mercados y será una financiación al 0 por ciento.

Rajoy ha insistido en que lo primero que hay que hacer antes de diseñar un nuevo modelo es crecer, recaudar y luego repartir, pero no se puede repartir «la nada».