La madre de Maikel Piao, Sonia Núñez. | T. Ayuga

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Sonia Núñez (Ourense, 1976) lleva 19 años residiendo en Mallorca. Monitora de comedor en el Colegio Camilo José Cela de Palma, es la madre de Maikel Piao Núñez, un adolescente de 15 años con parálisis cerebral.

Esta madre denuncia que los nuevos baremos para la ayuda a la dependencia, que se aplican desde julio de 2012, dejan a las familias en situación de «desatención total» y pide a la Conselleria de Família i Serveis Socials que los revise para poder ayudar a las familias.

Sonia ha creado un grupo de Facebook (plataformaafectadosdependencia) y un correo (plataformaafectadosdependencia@ hotmail.com) para que otros padres denuncien sus casos. «La unión hace la fuerza», dice.

«Maikel nació en Son Dureta. En el parto mi hijo sufrió una ataxia que le provocó una parálisis cerebral infantil, y cuando tenía un año, con todas las pruebas realizadas, nos quedó claro que estaba afectado tanto a nivel físico como psíquico», explica Sonia. «Yo me encuentro en Mallorca con mi hijo con parálisis cerebral, mi marido y parte de su familia aquí, pero toda mi familia en Galicia, lo que nos limita bastante», reconoce.

«Empezamos a hacer todas las pruebas y las listas de espera... ahí empieza todo mi baile: rehabilitación, logopedia, escoleta, todo para fortalecer a mi hijo y mejorar su calidad de vida», dice Sonia.

En 2007, a través de la Ley de Dependencia, a Maikel le reconocen un nivel III grado 2 (severo) con una ayuda de 328,36 euros mensuales. En 2009, tras una revisión, a Maikel se le concede el nivel III grado 1 (gran dependiente) con 415,73 euros mensuales. En la revisión de 2014 al chico lo bajan al nivel III grado 2 (severo) con una ayuda de 268,79 euros mensuales.

«Los recortes de la Dependencia nos han fundido... y todo ello sin entrar a detallar la forma en que nos trató el valorador», afirma y añade: «Mi hijo es un gran dependiente, come porque yo le hago la comida, va al baño porque lo llevamos, le tengo que lavar los dientes, hacerle la higiene personal y encima nos recortan las ayudas», apostilla Nuñez.

El director general de Serveis Socials, Rafael Romero, conoce el caso de Maikel. «Me entrevisté con su madre, escuché sus reclamaciones y le hemos recomendado que solicite una revisión», explica y puntualiza que «en este caso, como en los otros, se han aplicado los baremos estipulados».