El presidente del Real Mallorca, Utz Claassen, y el alcalde de Palma, Mateu Isern, conversan durante su visita a las obras de demolición del estadio Lluis Sitjar. | Pere Bota

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El alcalde de Palma, Mateo Isern, ha asegurado este lunes que las obras de demolición del estadio Lluís Sitjar «avanzan a buen ritmo y estarán terminadas dentro del plazo y el presupuesto previstos».

Así lo ha constatado durante una visita de obra una delegación de «todas las partes implicadas en la solución definitiva de este problema histórico», como son la Asociación de Vecinos de Es Fortí, representada por Salvador Maimó, los copropietarios del estadio, encabezados por el vicepresidente Martín Mora, el presidente del RCD Mallorca, Utz Classen, y miembros de la Comisión No Permanente del Lluís Sitjar y de los partidos de la oposición, entre otros.

En la visita, Isern ha agradecido el espíritu de colaboración, ya que «estos proyectos de la ciudad deben ser así, proyectos de todo el mundo, Palma ganará mucho al incorporar este espacio a la Falca Verda».

Según ha dicho el alcalde, es muy importante que todas las partes implicadas «estemos juntas y de acuerdo, para dar solución de una forma consensuada y beneficiosa para todas las partes». De hecho, esta solución definitiva «es buena para los copropietarios, buena para el RCD Mallorca y, sobre todo, buena para los vecinos de la zona y para toda la ciudad», ha declarado.

El alcalde también ha destacado que la solución se hace de forma «consensuada con toda la oposición» mediante la Comisión No Permanente, y como muestra del total acuerdo en la visita también han estado presentes varios miembros de los grupos de la oposición.

Por su parte, el presidente del RCD Mallorca, Utz Classen, ha indicado que «las necesidades de la ciudad, del club y la afición son compatibles y coherentes, no conflictivas», y ha añadido que el club está «muy satisfecho porque esta situación en la que todos ganan es la mejor posible».

Los copropietarios, por su parte, representados por Martín Mora, consideran que «hay un gran trabajo realizado entre el presidente y el teniente de alcalde de Urbanismo, Jesús Valls, buscando siempre el consenso, en beneficio de la ciudad y de la Asociación de Vecinos, que se merecían este impulso amistoso, dialogado y acertado por parte de todos».

En cuanto a las obras de demolición, se está cumpliendo el periodo de ejecución previsto, que termina a finales de abril, y «se respeta escrupulosamente el presupuesto» de 1'2 millones de euros, como ha afirmado el alcalde.

De momento, se han derribado gran parte de las gradas sur, norte y este, en total unos 140 metros de gradas, el equivalente al 30 por ciento de la demolición total. A continuación se comenzará con la grada oeste, que incluye una parte de demolición manual, como han indicado los técnicos, para la absoluta seguridad y protección. A finales de abril el solar estará completamente limpio y rodeado por una valla perimetral, la mejor opción en estos momentos.

El Ajuntament ejecuta la demolición de forma subsidiaria y abonará inicialmente la obra porque posteriormente, corresponde a los propietarios el pago, lo que «ya forma parte de la negociación de la posible permuta posterior», ha señalado el alcalde.

Una vez finalizada la limpieza del solar, la intención es incorporarlo a la Falca Verda en beneficio de la ciudad, al tiempo que se da solución a los problemas del RCD Mallorca para tener una ubicación definitiva sobre su propiedad. En principio, la idea compartida consiste en hacer una permuta con el estadio de Son Moix, para lo cual «el trabajo que hay que hacer es precisamente hacer las valoraciones e informes oportunos y arreglar todos los detalles», ha asegurado Isern.

El alcalde ha recordado que se trata de un solar de los copropietarios del Mallorca y que cualquier tipo de acuerdo deberá hacerse durante la siguiente legislatura, una vez puestas las bases actuales.