De izquierda a derecha , Héctor Romero, Ricardo Galli y Benjamí Villoslada, expertos en distintas áreas relacionadas con Internet. | C3po/ Archivo UH

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Tras el cierre de Google News materializado este martes, distintos expertos en Internet consultados por Ultimahora.es coinciden en señalar que esta decisión perjudicará a los negocios que se realizan en la Red, al penalizar la agregación - compartir contenidos de terceros - un sistema en el que se basan numerosos portales.

Ricardo Galli, socio fundador de Menéame, señala que «los usuarios han perdido una herramienta muy cómoda, como era recibir todas las noticias seleccionadas y agrupadas por temas, pero otras empresas como la nuestra podrían verse abocadas a la quiebra». Su socio y experto en la Red, Benjamí Villoslada, va más allá en su valoración de los efectos que tendrá la aplicación del canon digital contemplado en la Ley de Propiedad Intelectual. «Esto perjudica a toda la sociedad, y especialmente a los negocios en Internet, pues la agregación forma parte de la manera de hacer negocios en la Red; además atenta contra la libertad de expresión y el derecho de cita, algo que sí mantienen los ciudadanos en otros medios de comunicación, como las tertulias televisivas o de radio», señala Villoslada.

Los directivos de Menéame también acusan la falta de definición de la nueva ley y la inseguridad jurídica que crea. «Aún no sabemos si nosotros tenemos que pagar el canon mal llamado "tasa Google", porque Google se ha blindado contra él, no pagará nada; pero el resto no sabemos si nos afecta porque "agregador" es una definición muy genérica», señala Galli.

LAS REDES SOCIALES, LA CLAVE

Saber cómo afectará la Ley de Propiedad Intelectual a las redes sociales es uno de los factores que generan inseguridad entre los profesionales de Internet. «El Gobierno dice que están exentas, pero tal y como está redactada, Facebook y Twitter tendrían que pagar», afirma Villoslada.

Héctor Romero, socio y dircom de la agencia especializada en comunicación corporativa C3pousalafuerza, coincide con Villoslada en que «a la larga el canon traerá más perjuicios que beneficios, puesto que tal y como está redactada la ley, no queda claro que las redes sociales estén exentas de pagarlo. Si es así, los medios de comunicación digitales perderán una vía de entrada de tráfico que les llega a través de los perfiles en redes sociales que ellos mismos promueven - lo cual es una contradicción - y a las empresas del sector de la comunicación nos da inseguridad jurídica puesto que a menudo gestionamos para nuestros clientes perfiles sociales y webs que se alimentan de contenidos de terceros».

Un ejemplo de usuarios que podrían verse afectados por este canon es el de los particulares que publican sus blogs con el sistema paper.li, es decir, enlazando a temas que han recogido de diversos medios de comunicación sobre un ámbito concreto y los comparten con sus seguidores en Twitter de manera desinteresada.

SIN ÉXITO EN EUROPA

Otro dato que apunta Romero es la trayectoria que han tenido iniciativas similares a la Ley de Propiedad Intelectual en otros países europeos, que finalmente no han prosperado. «En Bélgica se intentó en 2012 y fue anulado por una sentencia; en Francia se ha llegado a un acuerdo con Google pero no imponiendo un canon permanente, sino una única contraprestación económica que se invertirá en fomentar la innovación en los medios de comunicación».