Andreu Garau, presidente de Emaya. | Pere Bota

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El absentismo en la sección de Medio Ambiente de la Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado, Emaya, ha superado el 11 % en el turno de recogida nocturna este verano, «un aumento desmesurado» que ha hecho necesaria la contratación de personal eventual, ha afirmado su presidente, Andreu Garau.

El absentismo en Emaya Aguas apenas supera el 3 %, señala Garau en una nota de prensa en la que pide al PSIB-PSOE que aclare su propuesta de modelo de contratación para la empresa municipal, en respuesta a las críticas de los socialistas sobre el proceso para contratar personal eventual para la recogida de basuras en Palma.

Emaya informó la semana pasada de la incorporación temporal de ocho nuevos peones de limpieza que superaron las pruebas físicas de selección a las que fueron sometidos y solicitará nuevos candidatos para cumplir las otras siete plazas vacantes.

Garau apunta que las contrataciones de personal eventual para reforzar la limpieza de Palma se llevan a cabo actualmente a partir de los servicios de oferta de empleo público (SOIB).

De esta manera, se cumplen «los criterios de transparencia que marca el convenio colectivo acordado con los sindicatos y no a dedo como en la pasada legislatura (PSOE), lo que originó que los contratos hayan acabado siendo objeto de investigación por parte de la Fiscalía», incide Garau.

El presidente de Emaya recuerda que la plantilla de limpieza cubre una media diaria de cinco kilómetros lo que requiere de una buena preparación física, en especial en verano.

Por eso, afirma, no se puede exponer a los trabajadores de refuerzo «a posibles transtornos o lesiones» en la misma medida en que se debe trabajar «para reducir los altos índices de absentismo que se registran en Emaya».

Garau apunta que las enfermedades del sistema osteomioarticular y tejido conectivo son la principal causa de baja en Emaya por contingencias comunes.

«Tenemos una responsabilidad social con la plantilla de Medio Ambiente y con los ciudadanos de Palma, teniendo en cuenta que el promedio de coste empresa de los trabajadores es de 42.500 euros anuales. Por eso es imprescindible encontrar el perfil más adecuado para realizar este trabajo, algo que, como tristemente hemos tenido ocasión de comprobar, en la pasada legislatura no se tuvo en cuenta», concluye.