Saludo de las banderas de Cort al paso de la Custodia, con la presencia de los Gegants de la Sala. | Jaume Morey

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La tradicional procesión del Corpus se celebró ayer en Palma con mucha participación en la comitiva religiosa, pero con escasa presencia de público en las calles, en relación a años anteriores, salvo en la plaza de Cort y frente a la Catedral. No faltó el saludo institucional a la Custodia a su paso por el Ajuntament y el Consell. Sin embargo, las calles apenas estuvieron engalanadas con los típicos damascos y no fueron visibles las alfombras de flores, todo un clásico de esta celebración religiosa. La austeridad se impuso en una tarde calurosa en Palma.

A las seis de la tarde comenzó la misa solemne celebrada por el obispo de Mallorca, Javier Salinas, en la Catedral. Durante su intervención, Salinas reclamó una mayor atención a todos aquellos que padecen necesidad.
Caridad

«Una presencia real en los signos de la resurrección; pan y vino. Hoy más que nunca necesitamos avivar una nueva imaginación de la caridad que promueva no sólo ayudas a favor de los necesitados sino, sobre todo, que nos capacite para hacernos cercanos y solidarios con quienes padecen, para que el don de nuestra ayuda no humille, sino que conforte y dignifique», dijo el obispo.

La eucaristía concluyó cerca de las siete y media y, tras la misa, salió en comitiva la procesión del Corpus, que recorrió las calles cercanas a la Seu.

La Custodia, precedida por las insignias de la Catedral –obra de Antonio Gaudí–, el tintináculo, el conopeo y el cortejo procesional, en el que no faltó una nutrida representación de cofradías.

Cort
Cerca de las ocho menos cuarto la comitiva pasó frente al balcón del Ajuntament de Palma, donde esperaban el teniente de alcalde de Cultura i Esports, Fernando Gilet; la teniente de alcalde de Funció Pública, Irene San Gil; el teniente de alcalde de Urbanisme, Jesús Valls, y la directora de Cultura de Cort, María José Massot.

A su vez, en el Palau del Consell, y a pie de calle, esperaban la comitiva institucional formada por el conseller d’Urbanisme, Mauricio Rovira, y la consellera de Benestar Social, Catalina Cirer. Participaron en el desfile los Gegants de la Sala, xeremiers, cossiers, la Escolania de la Seu, el coro de los Vermells de la Catedral, los cavallets cotoners, así como una nutrida representación de fieles.

Cerca de las ocho y cuarto horas el desfile enfilaba ya la vuelta hacia la Catedral, donde concluyó la procesión del Corpus.
Terminaba así una intensa jornada que comenzó el sábado a las nueve de la noche con la celebración de una vigilia en la basília de Sant Francesc.