La calidad de la red asistencial en Mallorca en un «dramático» contexto de crisis fue analizada ayer en una jornada de debate organizada por el Ateneu Pere Mascaró, la Fundación Emili Darder i Prosocial en Can Alcover. Las entidades sociales concluyeron que la crisis «ha contribuido negativamente a invisibilizar a las personas que padecen necesidades», destacó el portavoz de la jornada Miquel Cruz, de Prosocial.

«Impotencia ante una situación que no solo merma recursos sino que pone trabas a nuestro trabajo y el drama de ver situaciones de verdadera miseria», así definió Cruz la percepción de las entidades sociales ante la crisis en Mallorca.

‘Los servicios sociales a debate’ analizó el ‘drama social’ que viven las Islas. Con unos datos demoledores: Balears termina el primer trimestre del año con 169.000 parados, la tasa más alta desde que comenzó la crisis; 55.400 hogares con todos sus miembros en paro y el 60,9 % de los jóvenes en paro, la jornada afrontó la calidad del refugio ante el bombardeo sistemático que sufre una buena parte de la sociedad. No todo es economía: «Las personas sufren las consecuencias de esta crisis social», alegó el portavoz.

Cambio de sistema

En este sentido, Cruz resumió la que puede ser una de las principales conclusiones en relación a las aportaciones de las entidades sociales. «La necesidad de un cambio de sistema».

«Necesitamos una solución global porque de otra manera todo intento de solución será ineficaz».

La jornada contó con dos mesas redondas. ‘El impacto de la crisis: problemáticas y necesidades’ con la participación de Grec, Cáritas, Jovent y Predif; y ‘Qué modelo de servicios sociales queremos’ con la participación de Jaume Garau (PSOE), Fina Santiago (Més) y Eberhard Grosske (EU).

Falló la asistencia, en principio prevista, de la regidora del Ajuntament de Palma, la ‘popular’ Sandra Fernández.

En este sentido, Jaume Garau propuso reforzar las entidades del tercer sector: «El pilar más destacado en la gestión de los servicios sociales puesto que han demostrado que gestionan mejor los servicios públicos».

Fina Santiago (Més) destacó la importancia de garantizar un servicio universal e igualitario entre todas las personas, y Grosske puntualizó que la responsabilidad no puede recaer en las entidades sociales sino en la Administración.