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Los representantes de tres empresas han admitido hoy ante el juez del caso Nóos, José Castro, que entre 2007 y 2008 contrataron los servicios de asesoramiento del duque de Palma, Iñaki Urdangarin, por ser quien era, por su imagen y por sus contactos, y que le pagaron a través de Aizoon porque él lo pidió.

En la última sesión de la cuarta ronda de interrogatorios a testigos del caso Nóos que Castro ha dirigido en Barcelona, han comparecido hoy los representantes legales de las mercantiles Mixta África, que pagó supuestamente 320.000 euros a Urdangarin; Aceros Bergara, 42.000 euros; y Seeliger y Conde, 36.000 euros.

Según han informado fuentes judiciales, los representantes legales de estas tres mercantiles han señalado que contrataron los servicios de asesoramiento de Urdangarin por ser quien era, por su imagen y por sus contactos.

Además, han confirmado ante el juez que no pagaron a Urdangarin directamente como persona física sino a través de Aizoon, la empresa con la que los duques de Palma gestionaban su patrimonio, lo que reforzaría la tesis de la fiscalía de que pudo cometer delito fiscal.

Mientras que los representantes de Mixta África y de Aceros Bergara han defendido ante el juez la labor de asesoramiento realizada por Urdangarin, el compareciente de la cazatalentos Seeliger y Conde ha admitido que acabaron prescindiendo de sus servicios porque no respondió a sus expectativas.

Según las mismas fuentes, poco después de que Urdangarin empezara a asesorar a la sociedad Mixta África, que estaba participada por un fondo de inversión saudí, esta mercantil obtuvo un crédito de 20 millones de euros de la banca privada de Marruecos para llevar a cabo sus proyectos.

En el caso de Mixta África, Urdangarin recibió a nombre de Aizoon un pago de 150.000 euros por sus servicios de asesoramiento, que reinvirtió poco después en comprar acciones de la sociedad -dedicada a promociones inmobiliarias en la Costa de Marruecos-, lo que supone el 0,09 % de la compañía.

Además, según las mismas fuentes, Mixta África pagó durante cerca de dos años alrededor de 6.000 euros mensuales a Urdangarin -a través de Aizoon- por sus funciones de asesoramiento.

En el caso de Aceros Bergara, Urdangarin asesoró a la compañía en materia financiera con consejos sobre cómo salir en Bolsa e incluso sobre la situación del mercado de materias primas, según las mismas fuentes.

Menos satisfechos quedaron los responsables de la empresa Seeliger y Conde, que decidieron prescindir de los servicios del duque porque no respondió a las expectativas, ya que, según ha declarado hoy ante el juez su representante legal, contestaba con retraso sus encargos y el proyecto que compartían no fructificó.

En declaraciones a los periodistas, la abogada Virginia López Negrete, del sindicato Manos Limpias, que ejerce la acusación popular, ha resaltado que la coincidencia de que los tres empresarios hayan certificado que el duque les pidió cobrar a través de Aizoon corrobora la línea de investigación que apunta a que pudo cometer delito fiscal, ya que se ahorró impuestos al no recibir este dinero como persona física.

En la sesión de hoy también ha comparecido el notario que firmó la constitución de Aizoon e incluso la escritura del palacete de los duques en Pedralbes, que ha asegurado que el «cerebro operativo» de los negocios del duque era el también imputado Miguel Tejeiro.

El notario ha afirmado además, según las mismas fuentes, que se desvinculó del intento del duque de constituir la sociedad De Goes porque no lo vio claro y le dio la sensación de que con ella querían ocultar alguna cosa.