Imagen de archivo de los trabajadores de Emaya limpiando. | Redacción Local

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Los sindicatos y la dirección de Emaya alcanzaron ayer un preacuerdo que permitirá ahorrar 12 millones de euros en tres años. Los puntos más relevantes son el reparto de vacaciones durante los doce meses del año, lo que evitará tener que contratar personal de refuerzo en verano como se hizo hasta la pasada legislatura, así como que no se cubrirán las vacantes y se congelarán los salarios; a cambio no habrá despidos. El acuerdo tendrá una duración de tres años, hasta el 31 de diciembre de 2015, aunque es revisable si el Producto Interior Bruto (PIB) de España llega al 2 %.

Además, la contratación temporal se realizará por oferta pública valorando como méritos la relación laboral mantenida con la empresa, al tiempo que los trabajadores con al menos un año de antigüedad tendrán derecho a un permiso retribuido de 20 horas anuales de formación vinculada al puesto de trabajo acumulables por un período de hasta tres años. También se acordó el reintegro de los conceptos salariales que hayan sido objeto de reducción si ello fuera dispuesto por autoridad normativa de la forma más beneficiosa para el trabajador y se reinstaurará la jornada de 35 horas semanales si la actual de 37,5 horas dejara de tener efecto.

Asamblea

Los trabajadores de Emaya celebrarán una asamblea el jueves para ratificar el preacuerdo; la aprobación definitiva de este documento, prevista para el viernes, también está condicionada a la emisión de un informe favorable por parte de la Oficina del Control del Gasto de Cort.

El presidente del comité de empresa de Emaya Medi Ambient, Miguel Romero, manifestó su satisfacción por el acuerdo alcanzado, teniendo en cuenta la actual coyuntura económica y que los trabajadores de Emaya tenían mucho más que perder si se revisaban todas sus condiciones laborales. El comité de empresa renunció a blindar el turno de noche, uno de los principales escollos que se mantuvieron en la negociación entre la dirección y los sindicatos.

El presidente de Emaya calificó el preacuerdo alcanzado como «el mejor para los trabajadores y un buen acuerdo para los ciudadanos».