Mateo Isern, con tres de los niños saharauis que pasan el verano en Mallorca. | M. À. Cañellas

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El alcalde de Palma, Mateo Isern, ha recibido este lunes a los niños de los campos de refugiados saharauis y ha agradecido a las familias de acogida su «gran gesto de solidaridad», al tiempo que ha señalado que «la crisis económica hace que las condiciones de muchas personas sean cada vez más difíciles».

Cabe señalar que como cada año, estos niños pasan el verano con familias mallorquinas dentro del programa 'Vacances en Pau', organizado por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, por lo que el primer edil ha querido destacar la labor de estas familias, «que no han querido que los niños saharauis tengan que sufrir las consecuencias y han querido acogerlos desinteresadamente» en sus casas.

Después de conversar unos momentos con los niños saharauis y escuchar sus impresiones sobre el verano mallorquín, Isern les ha deseado una buena estancia y unas vacaciones muy divertidas jugando en la playa o la piscina y ha destacado las revisiones médicas que pasan estos niños antes de volver a su casa.

Por su parte, la vicepresidenta de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, Catalina Rosselló, y el delegado saharaui en Baleares, Mohamed Tlimidi, han agradecido al Ayuntamiento en nombre de los niños y de las familias de acogida y las familias saharauis «su apoyo y su sensibilidad», que hacen posible que los niños pasen el verano en Mallorca, lejos de las duras condiciones del desierto en estas fechas.

En este sentido, Tlimidi, ha recalcado que se trata de «una aportación humanitaria de mucho valor que siempre permanecerá plasmada en la memoria del pueblo saharaui».