Imagen de la terraza de una cafetería en Ibiza. | AINA DE GISPERT

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La sanidad y la educación pública, que llevan meses en continúa lucha, no pararán sus acciones de protesta ni durante los meses de más calor del año. Este verano se presenta al rojo vivo con la ya convocada huelga indefinida de médicos de la sanidad pública a partir del día 6 de julio, que, de llevarse a cabo, agravaría todavía más la situación de saturación que ya viven los hospitales públicos que ayer tenían 37 pacientes esperando cama en Son Espases o 38 en Son Llàtzer.

Mientras desde el Sindicato Médico mantienen la esperanza de llegar a un acuerdo con la Administración antes del 6 de julio, los sindicatos CCOO, UGT, STEI-i y ANPE anunciaban ayer una huelga en la educación balear, coincidiendo con el inicio del próximo curso escolar, previsto para el próximo día 13 de septiembre.

Y a estos dos conflictos hay que sumar las amenazas de huelga para el día 20 de julio en el sector de la hostelería y del transporte discrecional, conflictos que, con toda probabilidad, se tendrán que resolver, si ello es posible, con la intervención del Tribunal d’Arbitratge i Mediació de les Illes Balears (Tamib).

«No vamos a dejar que nos tomen el pelo», afirmó ayer Ginés Díez, secretario de Acción Sindical de la Federación de Hostelería de UGT, y añadió que «si la patronal quiere conflicto, tendrán y mucho».

Empresarios

Mientras los sindicatos anuncian un verano complicado, desde la Agrupación Empresarial del Servicio Discrecional de Viajeros de Balears piden a las organizaciones sindicales que acepten una mediación para evitar que haya huelga y lo mismo hacen desde las patronales del sector de la hostelería balear.

El Govern balear ha pedido ‘seny’ en todos estos conflictos. Resolver los problemas en sanidad y educación está en manos del Ejecutivo autonómico. El sector turístico y del transporte discrecional podría necesitar una mediación, aunque los sindicatos de hostelería ya se han negado a que intervenga el conseller Delgado.