Delgado y Bosch. Tras ellos, diputados y diputadas del PP. | T. Ayuga

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El portavoz del Ejecutivo, Rafel Bosch, dio la cara en varias ocasiones por el conseller Carlos Delgado, y asumió como propias del Govern las justificaciones del titular de Turismo para contratar como asesora técnica a su novia, Lourdes Reynés.

Bosch, durante la comparecencia semanal que sigue a la reunión del Govern, respondió a varias preguntas sobre este asunto hasta que tuvo que pedir que no insistieran sobre ese asunto.

Pocas veces rechaza Bosch preguntas, lo que pareció indicar cierta incomodidad. De hecho, varias voces en el PP, aunque siempre en privado y en círculos internos o con el compromiso de confidencialidad, consideran que ha sido un error , tanto el 'fichaje' de Reynés como asesora tras la supresión la plaza que ocupaba en el consorcio de la Platja de Palma como el modo en que justificó su decisión de darle el puesto.

Austeridad

Estas críticas, a las que se suman incluso las del diario más afín de Delgado, aportaron ayer munición a políticos de la oposición y a quienes cuestionan a Delgado.

La tesis 'oficial' es la que dio Bosch: que no hubiera sido correcto que, con el fin de evitar el «ruido mediático», Reynés, hubiera continuado trabajando en el consorcio. Bosch insistió en que la austeridad: dijo que su sueldo había pasado de 50.464 euros al año en el consorcio a 46.200 euros en la conselleria.