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El Costa Voyager , primer buque de Costa Cruceros que visita Palma tras el naufragio del Costa Concordia y el incendio del Costa Allegra , llegó ayer con más de 700 turistas franceses.

«Se han reforzado todos los sistemas de seguridad, que ahora es mucho más elevada. Un accidente como el ocurrido no puede volver a pasar», aseguró ayer a pie de pasarela el director de cruceros Jean-Luc Eveque. Circunstancia que hicieron suya los cruceristas, en un viaje organizado por el touroperador francés Taaj.

«Todo ha transcurrido hasta ahora de una forma normal, estamos muy satisfechos por el trato recibido, la seguridad es muy buena y no nos preocupa que pueda ocurrir nada malo», indicaron ayer los señores Charvet, que se embarcaron al igual que el resto de pasajeros en Marsella. Desde el puerto del Sur de Francia, el Costa Voyager zarpó rumbo a Palma donde permaneció por espacio de cinco horas, desde las 13.00 hasta las 18.00 horas, para zarpar después hacia Ajaccio, en Córcega, y la isla de Elba, antes de volver al puerto provenzal.

«Hasta ahora el viaje ha ido muy bien, no pensamos en el accidente del Costa Concordia y no tenemos ningún miedo», indicaron los señores Coutuierrier a su llegada a Palma, donde aprovecharon para visitar la ciudad.

Una batería de autocares aparcados sobre el muelle esperaba a los cruceristas para realizar el programa de excursiones, entre ellas la visita al Casc Antic.

Este año se esperan en Palma 434 escalas crucerísticas, un 20,4 por ciento menos que el pasado año. De ellas un total de 91 corresponden a Costa Cruceros, la naviera con mayor presencia en Palma, la cual aportará unos 250.000 pasajeros a Mallorca, pese a las visitas anuladas del Costa Concordia .