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El cese de operaciones de Spanair, ya confirmado por el Ministero de Fomento, afecta a unos 110 empleados de la aerolínea en Palma, de los cuales 70 realizan su labor en el Call Center de la compañía y otros 40 trabajan en el Aeropuerto de la capital balear, donde se encargan de la facturación; el embarque; la carga de equipaje, las rampas y el empuje mecánico de los aviones cuando estos parten hacia la pista de aterrizaje.

Así lo ha explicado a Europa Press el secretario de Organización del Sector Aéreo de CCOO, Jorge Carrillo, quien ha destacado que el mayor número de trabajadores de Spanair afectados en Palma son los del Call Center, que se encargan de las bonificaciones, las reclamaciones, las reubicaciones de los pasajeros en otros vuelos y las reservas telefónicas.

Carrillo ha remarcado, minutos antes de conocer la confirmación oficial del Ministerio de Fomento que, pese a que los sindicatos aún no tenían comunicación oficial del cierre de Spanair, ha dicho que se esperan «lo peor», teniendo en cuenta que, a pesar de que la aerolínea sí que está vendiendo billetes en los aeropuertos para los vuelos inmediatos, ya ha cerrado su página web, por lo que «el paso siguiente sería la comunicación del cese de las operaciones».

«Si hay cese de operaciones, tendrán que abrir un proceso concursal que, difícilmente puede contemplar otra cosa que la liquidación de la empresa», ha vaticinado el dirigente sindical, quien ha recordado que esta medida supondrá que los 110 trabajadores de Spanair de Palma y los 2.300 de toda la compañía «se quedarían sin trabajo a partir de esta misma noche».

En este sentido, ha manifestado que «habrá que ver qué parte del patrimonio usa Spanair para indemnizar a los trabajadores». Por otro lado, ha negado que la aerolínea «se vaya al garete de la noche a la mañana», sino que fue una compañía que fue creada para «ser regular y no de bajo coste», teniendo en cuenta que tiene unos costes que «no son particularmente bajos».

«Spanair ha estado aguantando con la expectativa de volver a ser una compañía regular con un hub en el Aeropuerto de Barcelona y una capacidad de operar en ruta, pero para eso, no era suficiente la inyección que pudiera meter Qatar, ya que no se inventa un hub de la nada», ha aseverado Carrillo.

De este modo, ha censurado que Spanair ha intentado un «cuento que era imposible», ya que «aparte de los trabajadores de la compañía, poca gente creía en ella, hasta el punto de que su presidente, Ferrán Soriano, había recibido una oferta de trabajo para irse a Gran Bretaña».

Momentos de tensión «legítimos»

Preguntado sobre si tras el cese de actividades prevé movilizaciones por parte de los trabajadores, Carrillo ha apuntado que no cree que los empleados a quienes les dicen «de la mañana a la noche que se pueden quedar sin trabajo, se lo tomen como una cosa agradable». Así, ya ha augurado que, probablemente, «haya momentos de tensión», que, a su juicio, son «legítimos».

«Me imagino que habrá movilizaciones en la sede de Spanair y en el aeropuerto, después de que se les haya quitado a los trabajadores la posibilidad de hacer una huelga, que es la mayor capacidad de un trabajador para reivindicar sus derechos, de forma que lo único que les va a quedar es la posibilidad de concentrarse para irse lo menos mal posible», ha zanjado el secretario de Organización del Sector Aéreo de CCOO.